Lanzamiento de "Cachivache!" y primera presentación grande

FLAVIO Y LA MANDINGA EN EL TEATRO

 

    Flavio, el "enmascarado musical" que desde hace unos días venía apareciendo en distintos medios, reveló su identidad sobre el escenario de El Teatro cuando se sacó el disfraz, dejando al descubierto su rostro. Para los que lo conocen desde los Cadillacs su identidad no resultó tan secreta: es pura fusión, pura mezcla de estilos.

 

    El ego queda de lado por completo en esta etapa "mandinga": Flavio está al frente, está claro, pero todos participan. Incluso llamó la atención ver que en la intro, a modo de presentación y con mucho power, el micrófono lo toma el tecladista Germán, cantante de Movimiento Urbano. E incluso se suma a dúo un invitado, el gran Joe Alvarez, padre del cantante y con quienes Flavio compartió escenario en el Hard Rock Cafe (ver archivo). Recién toma el micrófono en la segunda canción de la lista, que curiosamente es un cover: "Traición y contrabando", de Los Tigres del Norte, legendaria banda norteña mexicana poco conocida en estos pagos.

 

    Van pasando los temas nuevos, que a juzgar por los cortes, parecen muchos más de los que acusa el set list. Así se descubre a uno de los máximos responsables de las grandes versiones LFC en vivo, ahora apoyado sobre el ritmo, como un Mr Bungle del baile. Por ejemplo, libre de prejuicio, hace "QUinto beatle" una cumbia con sonido "villero", que sin embargo es solo una base para la fusión: se escucha un estribillo que rompe un poco la melodía original y se sostiene en una frase simple y pegadiza "Los humanos somos locos, no nos van a poder parar". Siguiendo en el mismo tema aparece un raggamuffin y el ahora guitarrista vuelve a utilizar el estilo de canto de temas como "Matador" o "Raggapunkypartyrebelde". Para terminar, lo que parecía cumbia villera se va poniendo power y sobresalen las violas tocadas al mango.

 

    La Mandinga vuelve a reivindicar la cumbia como ritmo de baile en "Cumbia para la virgen", que ya se escuchó en los pocos shows de Calaveralma del año pasado (ver archivo) y que a diferencia del tema anterior está basado en la cumbia colombiana, la más tradicional. Y hablando de La Mandinga en sí, de los músicos, se destaca -a diferencia de Calaveralma- que se trata en su totalidad de jóvenes de distintos "palos", algunos con más experiencia, pero que tienen en común tocar con corazón y ganas (ver gacetilla con integrantes).

 

    Allá por el 97, cuando Vaino dejó el lugar de la guitarra a Minimal (aun veinteañero) el bajista declaró que son como vampiros, que necesitan alimentarse de sangre joven. Es para destacar el lugar que le deja a estos músicos, presentándolos ante nueva gente y dándole la posibilidad de seguir creciendo. Incluso a su hijo Astor (siete años) y a la murga de su barrio, que aparece cada tanto y fue la parte del público que más festejó anoche, cambiando por un momento la placita de Tigre por las instalaciones de El Teatro, donde han pasado tantos grandes.

 

    Volviendo a las canciones, muchas las escucho como futuros hits de la gente, más allá de la radio, como pasó con varios de El león. Y hablando de la vieja e inigualable banda, no faltaron los covers: una vez más el enganchado "Botellas rotas/Cartas/Paquito" y "Vos sabés". Un amigo que hace mucho tiempo sigue a LFC, me dijo que le gustó como cantó los temas viejitos, que lo escuchó mejor que en el de "La Marcha..." (último disco de estudio), donde el poderoso y melancólico estilo de canto de Vicentico estaba mucho más definido. Acordes que remiten lejanamente a "Mañana en el abasto" en guitarra dan fin al enganchadito Cadillac, dando lugar a "El toque porteño", que comienza a pura murga, dedicada a "Mamá que kalambre" (la de su barrio), con un integrante bailando sobre el escenario.

 

    En la parte superior de El Teatro estaban casi todos los Cadillacs reunidos luego de mucho tiempo en un mismo espacio, apoyando a su amigo, dejando atrás fricciones lógicas, producto de haber estado tanto tiempo juntos (el tiempo lima asperezas). Flavio -incluso- no se olvidó de mencionar al viejo tecladista a la hora de la dedicatoria: "Muero con vos se lo quiero dedicar a mis viejos compañeros de ruta y de batalla: el Vaino, "Rockman", Richiardi, Dani, Gaby, Minimal, el Trombo, Mario, todos!!! Yo vaguee con ellos alguna vez..."

 

    Habrá posibilidad más adelante de un dueto con Sergio en "Guns of Brixton"? Es algo que no ocurre desde el "Rock & Pop Alternativo" en Ferro, a fines del 96, una de las tres únicas presentaciones que compartió Minimal y el saxofonista, antes de su alejamiento (y de que Flavio dejara de saltar sobre el escenario). En aquel momento el centro quedó indefectiblemente en Gaby, que a partir de ahí empezó a desarrollar y terminar de encontrar un estilo de canto y actuación muy personal, único, que desenvocó tiempo más tarde en una exitosa y promisoria carrera solista.

 

    Pero el bajista estaba metido en otra historia no menos interesante, la de la búsqueda de intimidad musical, de poder tocar la música de grandes maestros que escuchaba en su casa, más cercano al jazz. O incluso dándose la posibilidad de un año tranquilo, viviendo en Monterrey, alejándose casi por completo de los aviones y los escenarios. En su estadía en México nació el germen de La Mandinga, una versión previa que llegó a presentarse allí un par de veces. Además, aprovechó la distancia para nutrirse de la música autóctona popular de la región y de Centroamérica en general.

 

    En el encuentro con viejos amigos pude ver también a Wallas (Massacre), quién ha participado como invitado de los Cadillacs (abrió algún Obras del 95 con su banda y en la presentación de Fabulosos Calavera canta "Howen") y que conoce algunos en momentos en que la banda no era ni siquiera una idea, cuando en Mar del Plata se divertían en una pileta abandonada de un hotel que ya no estaba, punto de encuentro skater y donde Cianciarulo empezó a recibir música e interiorizarse sobre distintas tribus. Cosas que quedan en el inconsciente y se filtran en algún lugar de los sonidos que suenan aquí y ahora, 20 años después.

 

    En un momento de la noche agradece al público y les comenta que es una presentación de prensa, por lo que solo iban a hacer dos temas más. Pero a la vez, viendo el entusiasmo que había debajo, pide en tono gracioso a su compañía tiempo para algunas más. Después de "Matarife" diría "Loco, es la primera vez que tocamos!", haciendo finalmente un recital más extenso que el previsto. Luego dio lugar a "Muero con vos", con la letra inspirada en su mujer y en él: "Negra, qué swing que tenés!", dice el tema que también fue parte de Calaveralma.

 

    El ritmo no para ni un solo instante, ni cuando los músicos se retiran del escenario: luego de "Muero con vos" la murga sigue sonando a lo lejos. Ante el canto de "no nos vamos nada..." vuelve y hace Placita Cazón, con algunos de sus músicos (no recuerdo bien... Germán en melódica, por ejemplo). Una agrupación murguera (Coco Romero y La Matraca) lo acompaña, con disfraces que daban un marco visual extremadamente bizarro, regalando un momento poco común para una presentación de prensa.

 

    "No hay nada mas lindo que los tambores! digan la verdad!", reafirmó el líder, quién escucha música rioplatense desde hace un buen tiempo. Muestras evidentes de eso aparecen en sus discos solistas, grabados durante los últimos dos años de Cadillacs en actividad. Terminó de empaparse en esta música cuando pasó de escuchar a los máximos exponentes en su casa a participar de "Mamá que kalambre", la mencionada murga de "chabones de Tigre" que integraron al músico como uno más.

 

    Resta decir que el sonido estuvo muy bien por tratarse de un debut (resulta lógico que vaya mejorando con el correr de los shows). Comparando la lista de temas con la de Pinto, faltó "Calaveras y diablitos", el reggae "Xochitl" y "La sintonía de Gardel", pero se incluyó la nombrada "Placita Cazón" y a continuación, fuera de lista y ante el buen clima del numeroso público presente, se sumó "Vos sabés", para finalizar definitivamente el recital. El cierre, muy llamativo: la banda en lugar de parar y despedirse, se retira del escenario tocando hasta los camarines. El sonido va bajando, haciendo "fade out" naturalmente por el alejamiento de los cueros.

 

    Una vea finalizado el show se corre el telón y solo queda un pie con mic. delante de él, para la rueda de prensa que brindaría minutos mas tarde. De eso ya no puedo contar nada (seguramente lo chequearán en algún medio) porque la gente de seguridad invito al público a retirarse. Minutos más tarde, en un acto autoritario y exagerado, a despejar la vereda (es un espacio público, donde hasta hay paradas de colectivo).

 

    Para finalizar, me gustaría agregar un fragmento de una entrevista reciente de La Nación, donde Flavio cuenta como llegó hasta aquí "Bordeaba una depresión de calibre grueso. Con la familia dábamos vuelta por el Tigre y nos estacionábamos con el auto para ver ensayar a una murga. No me animaba a acercarme. Comprábamos hamburguesas y gaseosas, una situación bien chatarra, y nos quedábamos mirando. Hasta que un día mi hijo Astor y mi mujer se bajaron del auto. En síntesis, a los cinco minutos lo veo a mi nene, que tiene 7 años y en ese momento estaba en los cinco y pico, tocando un redoblante. Ahí me clavé, porque yo estaba extraviado y cuando eso pasa te peleás con gente, con proyectos, con la vida. De golpe pasé a ser un bombista más, a aprender el toque porteño, a relajarme."

    En el recital no saqué fotos, fui a disfrutar y sobre todo a escuchar y conocer, ya que aun no compré el CD. Los invito a que chequeen la banda (noviembre en Niceto) y comenten qué les pareció a ustedes, a visitar el link con info e imágenes del precalentamiento en Pinto Records el pasado domingo y les dejo unas exclusivas, de Sr. Flavio, sus hijos y Mamá que Kalambre, regalándoles un poco de murga al grupo mexicano Panteón Rococó, en el estudio Del Abasto, el verano pasado:

 

 

 


 

   

 Flavio y La Mandinga

 El Teatro - Colegiales - Buenos Aires

 Martes 5 de octubre de 2004

 

01) Intro tambor/murga

02) Brujos caníbales mandingos

03) Traición y contrabando

04) Quinto bitle

05) Guns of Brixton

06) Agujeros

07) Voy en llamas

08) Canción del N

09) Cumbia para la virgen

10) Botellas rotas

11) Cartas, flores y un puñal

12) Paquito

13) El toque porteño

14) Matarife

15) Muero con vos

16) Placita Cazón

17) Vos sabés

 

 

Crónica: Vito Rivelli

Fotos: Matías Tachela Costa (Pisti) / Panteón Rococó

6 de octubre de 2004

Buenos Aires