Los gordos siguen acumulando éxito

FIESTA CADILLAC EN CHATEAU '88

 

 

 

Tres días después del escándalo de ATC los Fabulosos Cadillacs se presentaron en un importantísimo festival nacional denominado Chateau Rock, que se realizaba año tras año en Córdoba.

 

 

En esta oportunidad desfilaron numerosas bandas con distintas trayectorias: desde Luis Alberto Spinetta y los recuerdos, hasta la divertida propuesta del grupo debutante Los Chanchos. Pero la mayor atracción popular, según relata la crónica de la época, fueron Los Fabulosos Cadillacs:

 

“Luego de GIT llegó, puntualmente, el grupo más esperado y aclamado en todo el festival. En su primera actuación ‘grande’ en la provincia de Córdoba: Los Fabulosos Cadillacs exhibieron toda la experiencia en las tablas que recientemente han adquirido. El grupo crece, eso se nota. Y tiene los temas como para sacudir a un estadio. Eso también se nota. Un gran show para la consagración cordobesa de los Cadillacs.”

 

...ocurrió un viernes 4 de marzo de 1988. Momentos antes de salir a escena la revista Pelo realizó esta entrevista con todos los integrantes, donde repasan lo ocurrido en ATC, el éxito que estaban viviendo, y hablan de las estructuras internas, del rock nacional, del periodismo, de Luca.... Imperdible:

 

 

 

 

EL FENÓMENO DE LOS FABULOSOS CADILLACS

 

“EL ROCK NACIONAL NO EXISTE”

 

Veinticinco mil personas en el Velódromo. Quince mil para la batalla campal y el escándalo en ATC. Consagración en Montevideo y Córdoba en la misma semana. Estos son algunos de los datos, los más recientes, que señalan que con Los fabulosos Cadillacs está sucediendo algo. El populoso grupo ha desatado el fenómeno más grande de la escena del rock local desde el surgimiento de Soda Stereo, pero hay algunos elementos que lo vuelven aún más polémicos: un juicio de por medio y declaraciones sin tapujos. PELO estuvo con lso Cadillacs en Montevideo, en ATC y en Córdoba, en donde –momentos antes del show consagratorio en la ciudad mediterránea- se realizó este reportaje.

 

 

Parecen salidos de un comic pos-moderno: mezcla de Mathieu y sus Pandilleros apeándose del Super Chatarra Special y chicos-de-al-lado-que-me-cruzo-cuando-voy-al-quiosco; pandilla compacta con sus códigos compartidos, su flaco de zapatones, sus gorditos simétricos su líder “muy normal”.

 

Pero tras esta apariencia de banda de historieta, está el grupo que dio la tonalidad musical del verano ’88, que produjo en la escena nacional un giro de tuerca en el sentido de la soltura alegre. Tras la fachada de chicos divirtiéndose hay un mecanismo aceitado y profesional con su potencial productivo desarrollándose a toda marcha.

 

Inteligentes y categóricos, mantienen ligazones de clan, insistiendo en diferenciarse de ciertas tradiciones del rock nacional: a la imagen del músico trasgresor, marginal, desconectado de la realidad y autodestructivo oponen la de “chico de su casa” divertido, emprendedor, controlando los manejos empresarios y las críticas periodísticas en forma casi obsesiva.

 

 

MAS ALLA DEL SKA

 

La pregunta es infaltable: ¿qué pasó el otro día en ATC?

 

Gaby: Que fue mucha más gente de la que había previsto ATC, y no había seguridad suficiente. Se desbordó. La geografía del lugar no da como para que todo el mundo pueda ver. Además había dos bandas, dos hinchadas de fútbol, creo.

 

¿Y qué les pasa a ustedes con esta repercusión tan masiva que están teniendo? Porque lo de ATC en cierta forma, está en relación a eso.

 

Gaby: Nosotros venimos viviendo un proceso. Cada vez fuimos llevando más gente. Entonces ,es como normal. Que haya veinticinco lucas en el Velódromo me impresiona, pero también es algo esperado.

 

¿Con qué te parece que tiene que ver: con la música que hacen, con la imagen?

 

Gaby: Tiene que ver con la música pero, internamente, no con el estilo. A la gente le gusta el grupo, los Cadillacs. Me parece que ya estamos más allá de un estilo, del ska. El otro día salió una nota en una revista que decía que somos un fenómeno social y no música. No es así! Hay que sacarse el prejuicio de que los Cadillacs tocan mal, y hacen ska y bla, bla, bla. A la gente le gusta nuestra música y creo que la hacemos bien.

 

Pero tal vez se superponen las dos cosas. Más allá de que toquen bien, hay una necesidad en la gente, una tendencia hacia la música alegre, divertida, up, o como quieras llamarla. Fijate, sino los grupos que estuvieron pegando: ustedes, Los Pericos, Los Chanchos ganaron el Pre-Chateau...

 

Sergio: Me parece que es un recambio de generación, también. Hay un público que escucha rock y que ya tiene cuarenta años. Ellos crecieron con sus ídolos. Nosotros somos de otra generación. Además la gente está harta de ver hippies sobre el escenario.

 

Gaby: Está harta de ver cosas pintadas. Lo que pegó de nosotros es lo normales que somos. Somos tipos muy normales, amigos desde hace mucho tiempo. Y eso se debe notar. A diferencia de otras bandas, no nos juntamos con el propósito de hacer un grupo. Eramos amigos y se nos ocurrió tocar.

 

 

 

SON TODOS HIPPIES

 

Y al ser un grupo tan compacto, casi cerrado, ¿no se segregan del resto del medio musical?

 

Gaby: Si, nos segregamos solos. No soporto el medio musical. Prefiero estar solo o con mis amigos. No comparto nada con ninguno de los músicos, ni quiero compartirlo tampoco. Somos otra cosa.

 

¿Qué otra cosa?

 

Gaby: Otra generación.

 

¡Pero hay otro músicos de tu edad!

 

Gaby: Bueno, tampoco la pavada, charlo con otros músicos. Pero no quiero saber nada con todo lo que es el rock nacional.

 

¿Qué es el rock nacional?

 

Gaby: Nada, no es nada. No existe.

 

Sergio: Todo tiene un tono muy hippon. Son todos hippies que ahora están haciendo...

 

¿Qué es un hippie?

 

Sergio: Esa mentalidad de ‘No sé loco, está todo bien’ o ‘No te enrollés’... A mí no me cabe.

 

Gaby: no se por qué, pero no tengo ganas de tener algo que ver con eso. Me deprime. Me deprime el rock nacional, me deprimen todos los grupos que tocan hoy acá.

 

Los Violadores, por ejemplo, ¿te deprimen?

 

Gaby: No los vi, llegué más tarde. Los Pericos, pro ejemplo, no me deprimen. Con los demás no tengo nada que ver. Yo soy un chico de mi casa, de mi mamá...

 

Pasás a buscar a tu novia los sábados a la tarde...

 

Gaby: Y me gusta salir con mis amigos, divertirme...

 

Mario: Que se dediquen también a la música no quiere decir nada. Vos, de Gómez Fuentes, seguramente no sos amiga. Hay músicos que tienen otra manera de vivir y otra manera de pensar la música. A mí me parecen muy veletas. Todos cambian de posición cada cinco minutos.

 

 

 

TRES BLOQUES

 

¿Cómo es el funcionamiento de ustedes como grupo?

 

Gaby: Hablamos mucho, cada tanto tenemos una reunión. Antes nos costaba discutir, porque éramos tan amigos que te daba miedo decirle al otro ‘No me gusta lo que estás haciendo’ Ahora ya le puedo decir a cualquiera lo que pienso...

 

Sergio: Lo que pasa es que somos tantos que tenés que ser muy disciplinado para definir un arreglo o un sonido. Y creo que lo bueno es que estamos bien divididos en bloques: la base, con los teclados y la guitarra, las voces, los caños. O sea: más que funcionar como nueve personas, funcionamos como tres bloques. A mí me pasa con él, que toca el saxo, y con Dany que toca la trompeta. Yo ya no quiero tocar más solo,, cuando me invitan de otros grupos a tocar. Siento que también mi instrumento son ellos dos. Cuando hago arreglos para otras personas, los hago pensando en ellos también. Es muy bueno.

 

Gaby: Y en el escenario es lo mismo, yo sé que por momentos puedo irme para atrás, descansar, porque hay tipos que están apoyando lo que yo hago. Eso se da naturalmente, no es planificado.

 

Y en esas discusiones que tienen, ¿hay algún tema en particular?

 

Gaby: Todo lo que tiene que ver con el grupo. Somos tipos muy exigentes, muy hinchas, con respecto a managers, agencias. Con la prensa somos mucho más hinchas todavía. Me revienta la prensa mal hecha sobre nosotros. Si tenemos una jefa de prensa y escribe mal, soy capaz de ir y romperle la cara.

 

¡Ay! Qué miedo...

 

Gaby: No, no, mientras el periodismo sea objetivo...

 

 

¿No será que están un poco paranoicos?

 

Gaby: es que acá en la Argentina, hay un gran error: mandan a los recitales a los periodistas que no les gusta el estilo de música que van a ir a ver. Es ridículo! Si mandan a un recital mío a una persona que le gusta Mercedes Sosa, lo que hacemos nosotros no le va a gustar nunca, no lo va a entender y va a escribir barrabasadas.

 

¿Y ustedes qué tipo de música escuchan?

 

Sergio: Todos escuchamos mucha música de cualquier tipo. Que en una banda de ska haya un tipo que le guste The Who, o Neil Young, me parece que enriquece la banda.

 

Hay algo que me interesaba saber: ¿Qué sintieron cuando Luca eligió el disco de ustedes como el disco del año?

 

Sergio: Con Luca teníamos una relación de amor/odio, y me encantó que eligiera el disco. El era una persona recoherente. Los Cadillacs teníamos algo en común antes de conocernos: íbamos a los recitales de Sumo. Hay una cosa de respeto mutuo. Hace poco Gaby dijo que Pettinato es canchero e inteligente. Y nos respetamos porque estamos en la misma velocidad: nosotros también somos cancheros e inteligentes.

 

 

 

NORA FISH

Revista Pelo

Marzo 1988

 

 

 

 

 

Transcripción:

VITO RIVELLI

Junio 2002