León + Cadillacs

LA UNION CON UN GRANDE

 

 

El pase de los Cadillacs a Abraxas Producciones les permitió en abril de 1988 entrar nuevamente a estudios. Pero esta vez no sería para grabar un disco nuevo, sino para registrar un tema en forma de colaboración para León Gieco. El famoso cantautor argentino, que era representado por la misma agencia que los Fabulosos, se encontraba dándole forma a lo que sería su próximo LP: ‘Semillas del corazón’.

 

El staff que se dio cita para “darle una mano” a León contaba con Sandro y Silvio Rodríguez, entre otros. Pero la gran sorpresa fue, sin dudas, la inclusión de nuestros nueve fabulosos. El resultado final llevó por título ‘Cantorcito de contramano’, un ska crudo con una letra de protesta dirigida a otro famoso cantante argentino devenido en político: Ramón ‘Palito’ Ortega.

 

“El tema yo lo escribí cuando trajo acá durante el Proceso a Frank Sinatra pagándole no sé cuántos miles de dólares y los músicos argentinos se morían de hambre y estábamos organizando un contra-recital con la revista Humor. Yo no hablo sobre la vida de Palito: si en mi pueblo yo bailaba temas de él. Ya bailaba ‘Despeinada’, el twist. O sea, yo miraba ‘El Club del Clan’ y él era un ídolo como Sandro. Pero Sandro siempre tuvo una conducta... antihéroe. Yo compuse ‘Cantorcito’ cuando vi a Palito con Viola y... creo que Massera y Videla, en el Sheraton, viendo a Sinatra. A mí no me molesta si él ha ganado o no plata”

 

Según contaba Gieco, el tema lo tenía guardado en un cajón, pero esperó a que apareciera alguien capaz de interpretarlo de la manera en que él lo había imaginado:

 

“Cuando fuimos a Córdoba a grabar con El Cuarteto Leo, Gustavo Santaolalla me decía que algún día iba a aparecer un grupo de rock punk tocando música de cuartetos. O sea, ritmo de cuarteto pero eléctrico. Y siempre pensé que el tema era para grabarlo así, con una onda de cuarteto roquero.”

 

Por cierto, León desmentía que haya grabado con los Cadillacs solo por el hecho de pertenecer a la misma agencia:

 

“Cuando escuché el primer longplay de Los Fabulosos me imaginé grabándolo con ellos, cuando ellos ni soñaban estar en Abraxas. Cuando vinieron acá, coincidió con que yo estaba grabando el longplay y se prendieron, vinieron al estudio, comieron un asado y grabamos.”

 

Dejando de lado la cuestión culinaria de la cual hacen gala estos gorditos, Gieco agregó más detalles de la improvisada grabación, que contó a Vicentico registrando por primera vez frente al piano:

 

“Cuando ellos llegaron al estudio ni sabían qué tema iban a grabar. Yo empecé a trabajar con el baterista, laburamos un ritmo y después se prendió la banda y prácticamente se grabó en vivo en estudios. Incluso nos equivocamos, cambiamos el arreglo y lo dejamos. Pero me encantó cómo quedó, el laburo del bajista, el ritmo computado del violero, la batería, la percusión que le pusieron.”

Luego de los halagos a los Cadillacs, el cantautor, con la humildad que lo caracteriza, sintetizó:

 

“Lo que logramos fue pasar un día juntos, divertirnos y grabar un tema. De eso se trata grabar un disco... después, si no le gusta a alguien o le gusta mucho a otro... bueno ése es el destino del disco. Pero en mis grabaciones, de lo que se trata es de compartir, de pasar momentos gratos y de trabajar un poco.”

 

Una frase del tema es contundente: ‘Devolvele al pueblo la canción que le robaste’. León remató:

 

“Todos le hemos robado la canción al pueblo. El problema es cómo se la devolvés. ¿No?”

 

 

VITO RIVELLI

Julio 2002