LFC en Santiago

EL DIA QUE CRUZARON LA CORDILLERA

 

 

Con los exitosos Obras sonando aun en sus cabezas, Los Cadillacs y el trabajo pleno de su productora se abocan a la tarea de poner al día sus pasaportes y de realizan agotadores trámites aduaneros. Es que la madrugada del domingo 3 de Julio de 1988 se encontrarían arriba de un avión, para viajar por primera vez a Santiago de Chile.

 

 

Luego de sortear una turbulencia sobre los Andes (que asustó a más de un miembro) arribaron sin inconvenientes en la capital chilena. El temor surge a raíz de que algunos nunca habían subido a un avión, por lo que este viaje encerraba más de un desafío.

 

Los motivos de la visita eran que la CBS chilena había lanzado en mayo su segundo LP “Yo te avisé!!”, y querían promocionarlo con una visita de la banda con vistas a hacer sólo difusión, nada de shows importantes...

 

Para la ocasión, la compañía discográfica les dio la bienvenida a lo grande, albergándolos en el Sheraton-San Cristóbal. Incluso compartieron allí una cena con el mismísimo presidente del sello.

 

El trabajo de la banda en esta gira de promoción consistió en visitar quince radios (cifra importante si consideramos que el número total ascendía a 35 emisoras), recibir la visita de la prensa gráfica, hacer playbacks en TV... todo en tan solo 3 días.

 

 

 

El ánimo de cansancio y agotamiento mutaban a través de suculentas comidas y mucho alcohol, provistas por el hotel donde se hospedaban. Los nueve gordos (mas el resto de la comitiva conformada por manager, periodistas y otros...) no pudieron ocultar la felicidad que les provoca el hecho de comer sideralmente. El menú estuvo compuesto por ostras, langostas, machas, pescados rarísimos y mariscos exóticos.

 

El segundo día comenzó con una sesión de fotos en la piscina del hotel (con vista a ilustrar las innumerables entrevistas) y fue coronado con la primera actuación real en este país, en el programa ómnibus de TV “Siempre Lunes”, donde llevaron adelante un minishow cerca de medianoche.

 

En su tiempo libre en el Sheraton, los Cadillacs se dedicaron a ingerir cantidades industriales de pisco, o, cuando no había tiempo para dormir, se reanimaban tomando café mexicano (mezclado con tequila).

 

 

 

Ya el tercer y último día lo dedicaron casi en su plenitud a descansar y a conocer la ciudad. Y en su recorrida vivieron los efectos de la intensa difusión: la gente los paraba en las calles para saludarlos y pedirles autógrafos.

 

A su regreso, estuvieron muy poco tiempo en Buenos Aires: los esperaba su primer show en Jujuy. Y el debut marcó un record interno para los Cadillacs... Lo que sería una noche más se trasformó en el show más corto en la historia del grupo: apenas 2 minutos y medio de El genio del dub. El final (abrupto) fue marcado por la caída del escenario. Mientras algunos músicos se salvaron de lesionarse saltando hacia el público, el único damnificado fue el Road Manager que se quebró un brazo en la movida.

 

 

Antes que finalice julio los Cadillacs estaban cruzando nuevamente yéndose de Argentina, esta vez para presentarse en vivo por primera vez en Perú. Fueron tres shows al palo realizados en La Feria del Pacífico, en la ciudad de Lima. El rock argentino comenzaba a invadir América, y los Fabulosos no podían estar ajenos al proceso.

 

Para las celebraciones porteñas de primavera del 21 de Septiembre, se organizó un festival por el que los Cadillacs volverían al Velódromo y compartirían escenario con Los Pericos por primera vez. A diferencia del show que hicieron en Enero allí mismo esta vez el sonido fue malo, la concurrencia escasa y no los acompañó el buen tiempo.

 

 

 

 

VITO RIVELLI

Enero 2003