Tercer disco

EL RITMO SIN FRONTERAS

 

 

En diciembre de 1988, mientras los Cadillacs llevaban adelante una gira por la Patagonia, las disquerías argentinas contaron con un nuevo gran ingreso en sus bateas. Se trataba del tercer trabajo de la banda, que en su “edición acetato” llevaba en nombre de ‘El ritmo mundial. La revolución del rock. Acá otra vez Los Fabulosos Cadillacs’. Al ser editado en CD el extenso nombre fue reemplazado por las tres primeras palabras más tres puntos suspensivos.

 

 

En su tercer plástico los nueve fabulosos dejan en claro que no son una banda de ska, y denotan un marcado acercamiento a la salsa y al rap.

 

Flavio describía años más tarde: “Teníamos letras fiesteras, éramos de bebida fácil. Había canciones como ‘Vasos vacíos’ y de ese estilo. Musicalmente ahí ya nos empezamos a copar con el rap. Escuchábamos a Grandmaster Flash y Run DMC”

 

Vicentico recuerda con cariño aquel tercer trabajo:

    “Fue un buen disco, que se anticipó a toda la onda que llamaron alterlatino. El título es claro: quisimos mezclar ritmos de todos lados. Creo que fue un disco adelantado a la época.”

Con respecto a la unión con la Reina de la Salsa, agrega: “Hay cosas que están buenas, está Celia Cruz, que para nosotros fue: ‘Uy, mirá, tiene 70 años y sigue trabajando, y sigue cantando muy bien’.”

 

En esta producción eligieron incluir uno de los temas que quedaron afuera de ‘Yo te avisé!!’: el excelente ‘Siempre me hablaste de ella’. Según Sergio, la versión anterior era más interesante, con un estribillo un tanto punk. Sin embargo, nuevamente tuvieron que dejar de lado algunas grabaciones por culpa de las limitaciones que ofrecía el disco de vinilo. Uno de los ‘retazos’ fue ‘Igual a quien’, que recién sería editado diez años más tarde como tema extra de un ‘Grandes éxitos’. También había una versión alternativa de “Vasos vacíos” con la percusión sonando más alto, solo trombón en lugar de sección de vientos y pequeñas variaciones vocales.    

 

Marcelo Fernández Bitar, un periodista, evidentemente viejo seguidor de la banda (a juzgar por las numerosas crónicas redactadas), elaboró la crítica de ‘El ritmo mundial’ para la revista ‘Rock & Pop’:

 

 

 

LOS FABULOSOS CADILLACS

 

EL RITMO MUNDIAL

 

 

Aunque ‘Doble vida’ (N. De R.: el quinto disco de Soda Stereo) sea un hit a lo largo de toda Latinoamérica, y todavía falte la edición del segundo álbum de Los Pericos y del nuevo LP de Charly, es fácil suponer que éste será el disco argentino de mayor impacto nacional e internacional durante todo 1989.

 

Porque ‘El ritmo mundial’ es el álbum ideal para que Los Fabulosos Cadillacs continúen su impresionante ruta ascendente. Basta con ver que todos los elementos están de su lado: no repitieron las fórmulas de ‘El genio del dub’ ni de ‘Yo no me sentaría en tu mesa’, se jugaron enteros por buscar cosas nuevas, y mantuvieron vigente el espíritu que el público supo encontrar en aquel (terrible) disco debut y que luego se vio a pleno con ‘Yo te avisé!!’. Además, porque ‘El ritmo mundial’ encierra tantos hits que ningún tema de difusión puede dar una idea cierta del variado desfile de estilos que presenta el álbum.

 

Aquí va la lista: ‘Revolution rock’ (irresistiblemente contagioso, y con el hallazgo del gancho de la frase del ‘Llamá a tu viejo, llamá a tu vieja...’), ‘Conversación nocturna’ (con impresionante percusión, arreglo de vientos, y hasta el detalle de un poco de scratch), ‘Es tan lejos aquí’ (con coros y gritos a la Frankie Goes to Hollywood, y una letra muy certera), ‘Vasos vacíos’ (un dúo con Celia Cruz con todas las características de clásico y de ‘crossover’, apto para ingresar a mercados insospechados), y ‘Twist y gritos’ (versión latina, mezcla con ‘La bamba’, como hiciera Springsteen en River).

 

¿Cuántos temas nombré? ¿Cinco? Bien, me quedan en la manga el acústico ‘Nro. 2 en tu lista’, el pegadizo ‘Siempre me hablaste de ella’ (onda pop de los sesenta, o Housemartins de los ochenta) y ‘Tengo solamente dos maneras de estar cerca del cielo’ (tema especial para fans, para seguir los pasos del simple ‘Yo te avisé’).

 

¿Ahora? Ocho hits, y –lo que es más importante- en un marco absolutamente creíble. Porque ¿cuántos grupos pueden admitir en público que ‘Tengo solamente dos maneras de estar cerca del cielo: una es muriendo, la otra es cantando esta canción’, y encima sonar sinceros? Muy pocos.

 

Para muchos, Los Fabulosos Cadillacs siguen siendo ‘aquellos gorditos que tocan desafinados’. Eso fue hace mucho tiempo. Ahora son el grupo más popular de la nueva generación del rock en Argentina, y ‘El ritmo mundial’ se encargará de demostrárselo aún a aquellos que todavía no se dieron cuenta.

 

  

 

MARCELO FERNÁNDEZ BITAR

Revista Rock & Pop

Diciembre 1988

 

Transcripción:

VITO RIVELLI

Enero 2003