En medio del caos

LOCO BAUTISMO

 

 

A poco tiempo de la salida de ‘El ritmo mundial’, los Cadillacs se vieron afectados (al igual que todos los argentinos) por la crisis económica que transitaba nuestro país. La situación que se vivía en el verano ’89 era de permanente inestabilidad. Todo parecía a punto de estallar...

 

Pese a esto, lograron vender unas 30.000 unidades de su nuevo LP y siguieron presentándose en vivo. Claro que ahora lo harían con menor frecuencia... darían este año unos cuarenta shows, mientras que durante 1988 llegaron a presentarse en unas cien oportunidades. Las cifras no eran despreciables, pero hay que admitir que eran mucho menores.

 

A su vez, entre los escasos datos positivos que se rescatan de comienzos de 1989, está la edición de ‘El ritmo mundial’ en España. La productora de Los Fabulosos Cadillacs acababa de montar una oficina de operaciones en Barcelona, lo que le ofrecía un gran apoyo al disco: a diferencia de otros artistas nacionales, su disco fue promocionado para no caer en el olvido. Dos meses antes de su lanzamiento en la Madre Patria, ya circulaba en las radios un simple de promoción que incluía ‘Conversación nocturna’, ‘Vasos vacíos’ y ‘Revolution rock’. Sin embargo, allí pasarían desapercibidos hasta la edición de ‘El león’. 

 

 

Desde el título del disco, todo estaba previsto para la invasión continental. La recesión vio postergar el proyecto: sólo pudieron ‘saltar el charco’ para presentarse nuevamente en Uruguay.

 

Devolviendo el gesto que tuvo ‘La Mona’ Jiménez al presentarlos ‘oficialmente’ en su primer gran show en la ciudad de Córdoba, Los Fabulosos auspiciaron el desembarco del ‘Rey del Cuarteto’ en Buenos Aires. El recital que dio, junto a Fito Páez y el ‘Mono’ Fontova entre otros, se llevó a cabo en Cemento, uno de los espacios para el rock más tradicionales de Buenos Aires que aún hoy sigue funcionando.

 

Utilizando los extensos huecos que existían ahora entre cada presentación (a mediados de año estuvieron dos meses parados) Sergio aprovechó para producirle un demo a Los Cafres, flamante banda de reggae del ex-Perico Guillermo Bonetto. También los Cadillacs hicieron muchas presentaciones televisivas para que la gente no se olvide de su existencia.

 

A su vez se dedicaron a ensayar mucho, a sacar las bases de lo que serían futuras canciones, y hasta confirmaron la grabación de un nuevo trabajo.

 

El 18 de julio dieron un show especial, privado, en el tercer piso del Patio Bullrich, el novedoso shopping donde se codeaba la crema porteña. ¿Motivo? El bautismo de Yanina Dinorah, la hija de Diego Armando Maradona. Lo que debería ser una austera celebración familiar se parecía más a una despedida de solteros. Jorge Rossi fue el animador y encargado de presentar –luego de los postres- a los Fabulosos, invitando a bailar a los asistentes con su música.

 

Como en la mayor parte de los shows hasta 1992 la música del “Agente 007” sirvió de anuncio mientras los músicos se acomodaban en sus lugares y lo enganchaban con “Yo no me sentaría a tu mesa”, la primera de 14 canciones que los gordos tocarían amontonados en aquel pequeño escenario.

 

Del otro lado la mayor parte de los 300 invitados no paraban de hacer palmas, saltar y bailar. Entre ellos: Susana Giménez, Pepe Parada, Cóppola, Ricardo Darín, Zulma Faiad, Roberto Giordano, Ruggieri, Pumpido, Batista y Caniggia. Unos pocos se quedaron en sus mesas siguiendo el show, como Carlos Salvador Bilardo.

 

A la hora del “Genio del dub” Gaby y Sergio bajaron del escenario para escoltar y bailar junto al Número Uno del Fútbol. “Mi novia…” fue el tema elegido para cerrar la presentación y dejar el escenario para “Las primas”. En el intervalo “Gillote” Cóppola presentó oficialmente a los Caidllacs con Maradona. “Grande Fabulosos!!!” les gritó el Diego.

 

Finalmente, cuando casi nadie hacía presentaciones en Argentina por el estado económico general, los Cadillacs anunciaron un gran recital, que marcaría el regreso al Estadio Obras y la presentación oficial de El ritmo mundial. Sería el 9 de septiembre. Aprovecharon a invitar a Maradona, quién dijo que asistiría si “Yanina y Dalmita me dejan”.

 

 

VITO RIVELLI

Enero 2003