NADIE NOS DETENDRA AHORA

 

Ni la partida de Luciano, ni la expulsión de Taranto, ni la hiperinflación pararía los planes de Los Fabulosos Gorditos. No eran tan populares como en la época de la explosión del ska y el reggae, pero tenían un nombre reconocido por todos, y energía para rato.

 

“Nosotros no estamos desesperados por buscar un lugar en el Rock –afirmaba Gaby-. Seguro que dentro de 20 años no será necesario preguntarlo, pero como sólo tocamos hace cinco, hay gente que se lo pregunta. Nuestro lugar es la sala de ensayo, el estudio y los escenarios donde tocamos. Yo creo que los Cadillacs nunca van a perder el lugar porque no nos interesa tenerlo. Somos una banda que toca y graba discos, para la cantidad de gente que haya. No creo que pase por tener un lugar, perderlo y recuperarlo.”

 

 

En la actualidad, Gaby tiene un ingrato recuerdo de esa época posterior al primer boom Cadillac:

 

“No teníamos un peso y acá ya no teníamos laburo. La escena se estaba volviendo asfixiante, y para colmo era el momento de la hiperinflación. Vivíamos del éxito y la gloria de los dos primeros discos, porque con el tercero no pasó nada y con el cuarto menos. Podíamos llegar a quedar como esos que tienen un disco histórico que alguna vez pegó. Era muy deprimente.”

 

El grupo supo esta vez sobrevivir –cuando todo parecía diluirse- haciendo shows en el interior del país. Incluso a mediados de año lograron un número considerable de recitales que los llevó a cruzar nuevamente la Cordillera para actuar en una disco de Santiago de Chile. Fue un 6 de Julio de 1990...

 

En agosto, cuando en Buenos Aires pocos se acordaban de ellos, concentraron todas sus energías en la música, precisamente en la elaboración de un nuevo LP: ‘Volumen V’. Flavio, años más tarde, ofrecía una ligera descripción del contexto que rodeaba esta producción:

 

“Ahí empezó la fascinación por los ritmos latinos y tropicales. Ese disco lo tuvimos que hacer solos, sin el apoyo de la compañía, porque en esa época no pasaba nada, nadie escuchaba nada. Eran los tiempos del house y la Z95, no había bandas...”

     Esta vez, el proceso anterior a la grabación fue más ordenado:

 

“Es el primer disco donde llegamos con todo muy terminado –relataba Gaby-. Nos fuimos a ensayar a una quinta y eso fue fundamental. No fue un encierro y ya teníamos casi todo listo, pero fueron dos semanas de tocar los temas, comer, jugar al fútbol y al tenis. Volvimos y grabamos el disco. Fue todo muy natural.”

 

Finalmente, en septiembre ya estaban en Panda registrando ‘Volumen V’. El origen del título es evidente: buscaban dejar en claro que LFC era una banda... con cinco discos. El productor fue Walter Chacón, gran responsable de los detalles y sutilezas que lo enriquecen. A su vez, logró que el resultado final no sea frío, sino todo lo contrario. Sergio explicaba las razones de la elección:

 

“El productor tuvo bastante que ver, porque llevamos dos años pensando en hacer un disco con él, porque a esa altura hacía sonido de nuestros shows pero ya estaba encaminado hacer ‘El satánico Dr. Cadillac’ con Mario Breuer. Creo que hicimos dos discos buenísimos con Mario, que es el tipo que más sabe  del país, pero Walter es más joven y está abierto a cualquier sugerencia. Pasamos muchas noches hablando del disco con él.”

 

Definitivamente, los Cadillacs estaban más concentrados en lo que hacían, buscaban el costado virtuoso que existía en el seno del grupo. Según Gaby y sus compañeros, Walter era el indicado para ayudarles a concretar esta tarea, una persona abierta:

 

“No tiene ningún vicio musical ni de sonido. Porque en estos últimos años el sonido argentino es Breuer y Calamaro, que nosotros usamos en su mejor momento pero que en el disco anterior nos equivocamos al volver a usarlo”

 

“Hubiera sido difícil buscar a otra persona en ese momento. –agregaba Sergio- y decirle que queríamos que tal tema sonara como el primer disco de Joe Jackson, o cosas así. Y aunque Walter no había escuchado todas esas cosas, en los viajes de gira tuvo que comerse todo tipo de discos y sonidos que nosotros escuchamos. Se lo tenía que bancar, por más que llegara al hotel y pusiera Steely Dan. Entonces le dijimos que queríamos grabar la batería al aire libre en la pieza de Panda, y ésa es ‘zona roja’ para un técnico, porque todo satura.”

 

El resultado final fue altamente positivo. Vicentico, muy entusiasta, brindaba una explicación:

 

“Lo que yo pienso de este disco es que apuntamos a lo más alto y nos salió algo muy grosso. Quizás antes no apuntábamos al diez, sino al ocho. Sabíamos que había cosas que podían estar mucho mejor. En cambio con este disco apuntamos a que todo fuera redondo. El pensamiento tiene que ser ‘quiero ser lo más alto de todo’. O ni siquiera como pensamiento, porque lo hicimos sin pensarlo. Más bien fue como actitud.” 

 

Sin embargo, Vicentico coloca un poco más de distancia al hablar hoy en día del disco:

 

“Está bueno, pero todavía forma parte del no tener el método aceitado como para decir ‘tengo una canción, la termino así, la grabo de esta manera y queda esto’. Entonces las canciones están buenas pero no tienen dramatismo, no hay ninguna clase de cuento musical que haga que funcionen, son como canciones inexpertas en un punto. Pero igual me parece un buen disco porque hay un intento. En ‘El satánico...’ no hay un intento, está perdido en la nada”

 

En este quinto trabajo por primera vez Flavio se coloca frente al contrabajo, lo que suma otro elemento interesante que hacen de ‘Volumen V’ un gran disco. Tampoco debo olvidarme de los invitados de lujo: La ‘Mosca’ Lorenzo (percusionista de Los Auténticos Decadentes, una banda que comenzaba a sonar) y Horacio ‘Gamexane’ Villafañe (ex-violero de La Sobrecarga, Los Siete Delfines y Todos Tus Muertos) y el indispensable Andrés Calamaro (participó en la mayoría de los discos).

 

“Era lógico que tocaran bien con nosotros, que nacimos hace cinco años y hay un montón de pibes que vienen después. Es mucho más fácil que toquen bien con nosotros que con los Soda o Charly García. Fijate que los tipos que invitamos para tocar en el disco fueron Gamexane, La Mosca y Andrés Calamaro, que es un caso especial porque toca en todos nuestros discos. Y es gente distinta a –no sé- Andrea Alvarez o Isabel de Sebastián.”, afirmaba Gaby. 

 

Entre el listado de temas que conforman el quinto LP ‘fabuloso’ figura Demasiada presión, un tema que se popularizaría recién tres años más tarde. Se trata de una salsa, ritmo que aun no se oía en Argentina. Su título surge a manera de homenaje a Selecter con su tema ‘Too much pressure’. Sergio aportó una anécdota de su grabación:

 

“Ahí en la salsa hay una sección de cinco caños y también tiene mucha presencia la percusión que puso ‘La Mosca’ de Los Auténticos Decadentes, que el primer día vino borracho y fue un bochorno, y el segundo día metió todo de primera.”

 

Otra canción un tanto innovadora es Radio Kriminal, escogida para abrir el disco. Su nombre también conforma un tributo, pero esta vez a The Clash y ‘Radio Clash’. En principio se iba a llamar ‘Radio Cadillacs’, pero temieron que desacrediten el tema y lo consideren una copia. Gaby lamentaba que este rap a lo ‘Beastie Boys’ no haya sido escogido por Sony como tema de difusión:

 

 

“Todos los temas del disco pueden ser cortes de difusión y para nosotros está todo bien, pero hay algunos que son más radicalizados. Obviamente, las compañías eligen los menos radicalizados, aunque nosotros les propusimos este tema que es una especie de rap muy enfermo y deforme.”

 

Para no perder la costumbre, LFC incluyó covers, pero esta vez la elección resultó sorpresiva: ‘Miss you’ de The Rolling Stones, una banda que poco tiene que ver con el pasado del grupo, y ‘La chica de los ojos café’ de Renato, presentando ritmos latinos casi inexplorados hasta el momento. Vicentico afirma que la interpretación de estos temas tuvo mucho que ver con “romper las propias barreras y prejuicios”, lo que les permitió crecer y crear.

 

“El tema ‘Te extraño’ se nos ocurrió en el disco anterior –completaba Sergio- pero antes de grabarlos nos pareció demasiado zarpado. El comentario era ‘Qué bien que nos sale, pero es muy zarpado’. En cambio este año no lo pensamos así. Este año cortamos con muchas barreras que nosotros mismos habíamos puesto”

 

El homenaje más importante no era para Selecters ni para The Clash, sino a la memoria del ex-percusionista Luciano Giugno. Así le dedicaron ‘Tanto como un Dios’, que habla de su grandeza, y ‘Caballo de madera’, una canción desesperada para un amigo que se fue:

 

“Es un tema raro porque siempre las canciones para amigos son baladas, y esta es como un hardcore Cadillac –comentaba Rotman-. La hizo Flavio y fue el primer tema de este disco. No creo que habrá problema alguno en hacerlo en vivo, porque con un baterista como Fernando es muy difícil hacer una cosa muy fina.”

 

En definitiva, los Cadillacs estrenaban la década con un disco magnífico en donde aflora el esfuerzo de hacer algo más fino que lo habitual. Hasta fue mantenido por largos años como disco de culto dentro de la banda. Todo parecía estar en orden. Sin embargo, Vicentico confiesa hoy en día que la situación que vivían no era precisamente de armonía:

 

“No llegamos a separarnos. Pero había internas, divisiones. A pesar de que creo que ‘Volumen V’ es un buen disco, todo eso se nota en la música. Yo canto mal... en fin.”

 

Pero volvamos a 1990, año en que los medios pusieron bien en alto a los Cadillacs por esta nueva producción. Esto de trasluce a través de una de las críticas, la de Sergio Marchi para la revista ‘Rock & Pop’. Aquí, la trascripción textual:

 

 

 

 

VOLUMEN V

 

 

Uno de los discos del año. Los Fabulosos Cadillacs alcanzan con su quinto LP su punto artístico más alto. El disco propone un cambio de sonido bastante radical pero que de ninguna manera traiciona todo este largo camino que han realizado.

 

A pesar de que ningún ska aparece, los Cadillacs no perdieron la filosidad primitiva que siempre los caracterizó; al contrario: lo han incrementado, nutriéndose de sus raíces musicales y diversificándolo en un disco magnífico.

 

De principio a fin exhiben un producto madurado, bien logrado y muy variado. Desde el soul de ‘Los olvidados’, al rappeado Beasty Boys de ‘Electrasonic V’ mantienen una cohesión total en su inspiración. Las letras son cada vez más certeras y su ritmo impide la pasividad. Ado. Ado.

 

‘Demasiada presión’ es una salsa mortífera bien swingueada por las congas de la Mosca Lorenzo que terminará en las tribunas de fútbol. (N. De R.: el periodista que escribió esto es un excelente pronosticador!!!). ‘La chica de los ojos café’ propone un ritmo reggae en la mejor tradición Clash, mientras exploran la agresividad en números soberbios como ‘Caballo de madera’ (una canción de amor a Luciano, su ex-percusionista) o en la locura de ‘Radio Kriminal’. Convendrá que chequees bien ‘Planeta Cero’ en plan psico-pop en la veta de Joe Jackson de los primeros tiempos o ‘Miss you’ donde tampoco cometen un sacrilegio que pudiera molestar a los Rolling Stones.

 

Los Fabulosos Cadillacs experimentan un crecimiento monstruoso como banda en este ‘Volumen V’ que convencerá hasta a los acérrimos detractores. Vicentico y los suyos en su mejor momento.

 

 

SERGIO MARCHI

Revista Rock & Pop

Diciembre 1990

 

 

 

Transcripción

VITO RIVELLI

Mayo 2003