ARMANDO LAS VALIJAS

 

 

En medio de la grabación Volumen V, Los Fabulosos Cadillacs recibieron una noticia bomba proveniente de Los Angeles. El neoyorquino Tommy Cookman se puso en contacto con Vaino para confirmarles que finalmente sí realizarían su primer presentación en Estados Unidos.

 

La gira incluso les posibilitó visitar tierras aztecas. Sería un viaje de promoción con algunos shows en vivo. En vísperas del lanzamiento en nuestro país del nuevo disco, a fines de octubre de 1990, los Cadillacs armaron bolsos y valijas para el ‘fabuloso’ viaje. Antes de partir, realizaron una nueva entrevista con los periodistas Marcelo Fernández Bitar y Sergio Marchi en donde comentaban, entre otras cosas, algunos detalles de la organización de la mini-gira. Aquí, algunos extractos:

 

 

 

 

LFC ANTES DE TOMAR EL AVION

 

Cuando esta revista salga a la calle, Los Fabulosos Cadillacs tendrán su quinto disco editado, estarán a punto de hacer un nuevo Obras y habrán vuelto a Buenos Aires después de recorrer Estados Unidos y México.

 

Tras un largo año de incertidumbre, todo parece indicar que Los Fabulosos Cadillacs inician una nueva y exitosa etapa en una carrera que muchos daban por muerta. Un mes atrás, antes de tomar el avión a Los Angeles, charlaron de todo esto y mucho más.

 

Los Angeles, México, Nueva York. Después de todo esto, ¿quién se los banca?

GABY: Sí, la verdad...

SERGIO: Yo creo que lo merecíamos. Bah, no se si lo merecíamos, pero es algo que estábamos buscando hace mucho tiempo.

GABY: Hicimos muy bien todo el trabajo este año. Me parece que si trabajás mucho tiempo sobre algo, a la larga lo conseguís. Nosotros somos como somos, pero también muy trabajadores. Yo me acuerdo de todo lo que trabajamos durante el año y me gustaría que a fin de año pudiéramos sacar una carpeta con todo lo que hicimos, porque lo único que me emboló fue que te cruzaras con gente que no sabía en qué andábamos. ‘¿Cuándo tocan?’ me preguntaban ¡y tocamos todos los fines de semana!. Este año laburamos muchísimo, ganamos bastante guita o al menos no tuvimos problemas económicos, nos grabamos un gran disco, y la pregunta sigue siendo ‘¿cuándo tocan?’. Lo único que me quedaría para terminar bien el año es hacer bien el trabajo de prensa, que obviamente no lo sabemos hacer pero estamos aprendiendo. Porque admito que es culpa nuestra que la gente no sepa bien qué hacemos o en qué andamos.

 

¿Realmente interesa?

GABY: La verdad es que no interesa. Esa es la posta, porque de última nosotros tocamos y llenamos. Pero la gran diferencia con otros grupos grandes es que ellos tienen buena prensa y nosotros no. Igual es algo relativo, porque de última hacemos lo que nos atañe: tocar, grabar y pasarla bien.

 

¿Sienten que la gente no los reconoce como un grupo con cinco discos?

GABY: A mí eso no me saca el sueño, pero de todos modos le pusimos ‘Volumen V’ al disco, como para que quede claro. Hay gente que lo sabe y gente que no se enterará nunca.

SERGIO: Con los Cadillacs sucede que hay un poco de ‘tómalo o déjalo’: hay gente que conoce hasta el último detalle de cada tema, y hay otros que no nos conoce o que nos odian.

GABY: A mí este año me aclaró muchos puntos que quizás no tenía en claro. Porque después del verano podría haber pasado cualquier cosa, porque cuando se fue Luciano y lo echamos al manager podría haber pasado de todo, pero pasó algo mucho más adulto, como el hecho de trabajar y seguir adelante. Nos tomamos las cosas con calma, no nos desesperamos, y tanto el disco como el viaje son un muy buen resultado. Después de trabajar muchísimo, es un muy buen fin de año.

 

Hace cinco años fueron el grupo que peor tocó en un festival de grupos nuevos en Palladium, ¿hoy no les cuesta reconocerse?

GABY: Eso fue hace cinco años. Eramos unos niños de 19, 20 años. Si hubiéramos hecho caso a lo que nos dijeron después de ese show, hoy no estaríamos acá. Pero seguimos porque nos gusta lo que hacemos. Desde amigos y periodistas hasta mi novia, me han cuestionado de todo, y nosotros jamás les dimos pelota a nadie. Nos bancamos de todo y aprendimos de nosotros mismos. Tenemos que admitir que hicimos un buen laburo, un buen camino y nos pusimos las pilas para hacer las cosas bien. Nada más. L oque pasa es que también hay que admitir que somos buenos músicos y que componemos y tocamos bien.

SERGIO: Nosotros salimos en un momento donde estaba de moda sonar bien. Estaba el disco de Fricción, el de Soda y el de Zas. Era una búsqueda de perfección del sonido, y la intención de Los Fabulosos Cadillacs era trasmitir energía.

 

¿Cómo salió este viaje a Estados Unidos?

GABY: Es muy largo de contar. La verdad es que organizar un viaje para tanta gente –por lo menos diez- es muy difícil. Organizarlo nos costó muchísimo, sobre todo de la manera que lo estábamos organizando nosotros, que es bastante distinto a lo que hicieron Soda o Charly. Es muy diferente porque vamos a otro lado y por un camino muy distinto. Como es nuestro modo, ¿no? Siempre hacerlo diferente.

 

¿Cuál sería la diferencia?

SERGIO: Ellos tocaban para los argentinos que estaban en Estados Unidos. Un show ante 2500 personas en una discoteca cheta y listo. En cambio nosotros vamos a tocar nuestra música para todo el público latino de Los Angeles, en estadios de 17 mil espectadores y al aire libre en plena Universidad de Los Angeles. ¡Es muy real!

GABY: Y al ser en los Estados Unidos abre un nuevo abanico de posibilidades, millonarias o simplemente seguir ahí. Con los Cadillacs nunca se sabe.

 

¿Van dispuestos a soportar que les pregunten si son los New Kids on the Block de Argentina?

SERGIO: ¡Yo por mucha plata transo! Mirá, Gaby, si allá nos encaran y ofrecen un palo verde por cambiar de imagen, ¿no aceptarías?

GABY: No lo haríamos porque no nos saldría. Además, no seríamos los New Kids on the Block de Argentina, sino Los Fabulosos Cadillacs de Argentina, que es mucho mejor. Seguiríamos siendo los compositores de nuestros temas, mientras que los New Kids on the Block no pueden componer nada porque son cinco pibes que bailan como Las Primas.

SERGIO: A nosotros nos cuesta mucho actuar las cosas.

GABY: Y quieras o no, desde donde lo veas y aunque nosotros muchas veces no nos demos cuenta, los Cadillacs es algo muy comercial. Pensá: ocho tipos con buena imagen que llegan a Los Angeles sin nada que perder, y que tocan salsa, rap y algo de reggae... ¡es lo más comercial que se haya visto en años!

 

¿Luciano está al tanto de todo esto?

GABY: Sí, tanto por Tommy, que armó todo allá, como por los llamados telefónicos. A mí me llamó hace unos días y está como loco porque nos ve por la tele, incluso con videos donde aparece él. Los amigos lo paran por la calle y no lo puede creer. Lo más probable es que en algún momento suba a tocar, pero no creo que se junte otra vez. Fue un año de mucho laburo, muy concentrados y de mucho bancársela. Y él no se lo bancó y se fue con Leo Dan. Vamos a ver qué pasa, y de movida que estamos encantadísimos de volver a verlo.

 

¿Es sólo una impresión, o con este disco están más copados y conformes que antes con los anteriores?

SERGIO: Tiene que ver con los cuatro discos anteriores que hicimos. Nunca un primer disco hubiera podido sonar así.

GABY: Tiene que ver eso, tiene que ver con la partida de Luciano y del Manager anterior... Tiene que ver todo el laburo del último año y también con haber ido a una quinta para ensayar. Tomar decisiones y cumplirlas.

 

Con temas como ‘La chica de los ojos café’ y la salsa, ¿no aparece gente diciendo que lo calcularon especialmente para entrar en Estados Unidos?

GABY: No somos ese tipo de banda pero también somos una banda inteligente. No somos unos colgados que se llevan cualquier cosa a los Estados Unidos. Me parece que tenemos una buena manera de mostrar lo que nosotros hacemos. Allá vamos a mostrar lo que nos gusta y lo que nos conviene económicamente. Es probable que digan eso, pero es una crítica muy chiquita. Hacer eso es muy inteligente. Te insisto: todo esto tiene como un año de laburo. Mil veces estuvimos a punto de ir a Estados Unidos, y se dio ahora. Es una muy linda gira para promocionarnos y volver en marzo. Es una cosa que teníamos ganas de hacer, más allá que salió bien armada y todo. Estoy seguro que si no salía nos hubiéramos ido igual, con plata nuestra. Era un proyecto que nos habíamos planteado y que seguirá para llegar a Europa y la conquista mundial.

 

¿Y ahora cómo van a hacer para morirse tocando ska? ¡No hay ningún ska en el disco!

GABY: Ay, bueno... En esa canción también podés ver que decía morir tocando música. Y quién te dice que en el próximo disco no será todo ska...

 

Tampoco hablan mal de otra gente como antes...

GABY: Lo único que cambió es que el país está en un momento donde prefiero criticar a Rico antes que a tipos que hacen música. Puedo hablar mal de García y todo eso, pero está más de nuestro lado que otros.

 

¿Qué sentís cuando la gente de recitales de rock dice ‘El que no salta es un ska’?

GABY: Yo soy una persona muy inteligente y grande. No soy un ska ni nada. Obviamente se refieren a nosotros, pero no podemos hacer caso a todas las cosas que dijeron de nosotros. Si yo hubiera hecho caso de los que decían que no podía cantar o que los caños desafinaban, hoy seríamos como Los Intocables o algo así, gente que no existe más. Pero a mí no me importa lo que me dicen y por eso estamos donde estamos y hacemos la música que hacemos.

 

¿La reivindicación de las bailantas y la Mona Giménez no es una postura medio snob o forzada?

GABY: A Sergio le gustan en serio. Para mí hay bandas que me caen muy bien, bandas que me gustan y bandas que me parecen horribles. Es algo muy argentino, eso me parece increíble y admirable. Me gustaría que nosotros pudiéramos ser tan argentinos como ellos porque tienen mucha raíz de acá. No estoy en contra, pero personalmente no puedo escuchar eso en casa. Como influencia, creo que no llegó a los Cadillacs, que incorpora influencias más de salsa y raíz negra a nuestro filtro new-wave, punk rock. Bahj, no sé, estoy tan excitado con el viaje que creo que somos todos genios y digo cualquier cosa.

SERGIO: Es una postura en mucha gente, y a mí me cuesta decir que me gusta en serio, igual que a Los Auténticos Decadentes.

 

¿Qué son del rock nacional: un accidente, un pariente lejano o un producto auténtico?

GABY: De todo lo que decís, somos un producto auténtico. No renegamos del rock nacional... ¿qué es el rock nacional, Porchetto? ¡Eso es un asco!. Del panorama actual, a mí me parece que después del vapuleo del house y toda esa pavada, todos los grupos tuvimos ganas de hacer un gran disco. El de Soda, por ejemplo, está muy bueno, y el de García debe ser muy grosso dentro de lo suyo.

SERGIO: Yo tengo la ilusión que empezamos algo nuevo. Creo que fuimos el primer grupo de gente que venía de abajo y no necesitó de nadie para crecer. Ojalá fuéramos el principio de algo.

 

MARCELO FERNÁNDEZ BITAR

SERGIO MARCHI

Revista Rock & Pop

Diciembre 1990

 

 

 Transcripción

VITO RIVELLI

Mayo 2003