A horas del show se destapa la olla

 

LOCO CAMBIO LOCO

 

 

La verdad no se podía hacer esperar. Algo raro estaba sucediendo en los Cadillacs desde hace algunos meses, se hablaba de grandes cambios en la formación y tarde o temprano debíamos enterarnos. Históricamente la banda siempre ocultó los asuntos internos, hasta que el hecho se desenlaza. Una sana gimnasia, que permite la unión del grupo humano, pero los seguidores de la banda (los de siempre) sufrimos la incertidumbre. Es como una familia, donde mamá y papá se están por separar, pero los hijos son los últimos en saberlo. Esta vez tuvimos que movernos por nuestros propios medios para llegar hacia la verdad.

 

Hasta ahora ya se puede saber oficialmente que Mario Siperman y Daniel Lozano dejan los Cadillacs. Dany está en la banda desde 1985, año en que ingresó como músico invitado. Después de la grabación de Bares y fondas tuvo una gran pelea con sus compañeros y se fue... pero afortunadamente sobre fines de año regresó y se hizo carne en la frase que figura en el libro interno de "Yo te avisé!!": “Si alguna vez dejás de tener algo que quisiste y lo recuperás, no lo vuelvas a perder”. Vicentico comentaba su origen:

 

 “Es más o menos lo que le pasó, porque fue nuestro primer trompetista, grabó el primer disco y cuando se fue entro Serguei (Itzcowick). Pero en realidad él se había ido muy mal, fue como si de golpe nos dejamos de dar bola, sin que nadie supiera bien por qué. Y cuando volvió a entrar nos dimos cuenta que era su lugar.”  lamentablemente. 15 años más tarde, ese lugar quedaría vacío una vez más.

Mario es un integrante de primerísima hora, uno de los fundadores, ya que el origen de Cadillacs se remonta a 1984, año en que junto a Flavio y Vaino comenzaban a ensayar. Se conocían del ILSE, donde hacían el secundario juntos en plena dictadura-Malvinas. Mario era músico de Los Encargados (banda de Daniel Melero), y un buen día, con la sencillez que lo caracteriza, invitó a Flavio a tocar a su casa:

“Se subía a los escenarios, tocaba en el Einstein. -afirmaba Flavio- Yo era todavía un pibe de colegio que tocaba en el cuarto. Un día me llamó a casa y me preguntó si quería ir al estudio. Ese día me pegó fuerte, flashee. Mario me acercó a un idioma ajeno, por el conocí la mística de ser un músico de rock. Algo que hoy me es absolutamente familiar, pero a través de él pensé ‘Yo quiero hacer esto de mi vida’. Fue Mario...”. El Cadillac arrancaba por primera vez.

En cuanto al teclado, supongo que Gustavo Liamgot (invitado desde hace un año) será quien reemplace a su amigo de la infancia Mario Siperman, con quien formó la primer “banda” en plena escuela primaria, con apenas 10 años.

 

“Yo estudié piano de chico, empecé a los cuatro o cinco años, creo que con la profesora Rosita que me obligaba a tocar La Cumparsita y esas cosas. Después seguí con Haydée y me hechó porque no hacía los deberes y no estudiaba. En quinto grado tuve un grupo: ‘El Duo Imagen’, una onda siniestra tipo Sui Generis. Tocábamos en vivo sentados en un banquito. Yo tocaba la flauta dulce, y el otro la guitarra y cantaba, también había un músico invitado en pandereta”, contaba Mario allá por 1986.

Estas anécdotas podrán parecer superfluas, pero funcionan en forma de pequeña dedicatoria para dos grandes músicos argentinos, que seguirán ejerciendo su oficio por otro lado. Lo mejor para ustedes, y esperamos su pronto regreso a la banda (aunque esto ahora sea tan solo una utopía).

 

 

Vito Rivelli

15 De Agosto de 2001