CARTA DE LUCAS FERNANDEZ SOBRE LA FIESTA "LFCRAREZAS" (09/12/2005)

 

Arriba, Marky y Lucas. Abajo, Mauri, Fer, Mati, Patico, Juan "LFCxLFC", Pablo Satánico, Bere, Ariel, Luchy Belcha y Ceci Ruggieri, en plena fiesta



 
   Qué difícil es poder explicar las sensaciones. Siempre se trata de dar una explicación acorde para ser realistas y no caer en el sensacionalismo. Pero es prácticamente imposible no caer en estos conceptos. Por eso, que alguien, con decisión y frialdad, tome el lugar y explique con texto lo vivido ayer, en la gran fiesta que armaron, organizaron y coordinaron los geniales Vito y Marky. Prueba difícil para cualquiera (sin importar profesión).


    Trataré, en vano seguramente, de contar vulgarmente y sin restricciones los momentos, no sentimientos, del mejor momento fabuloso que yo recuerde. De antemano, antes de las seguras y futuras críticas que vendrán por este desordenado pero sincero escrito, le digo a la persona que no tuvo la suerte de estar ayer en el Plasma, que trate solamente de pensar e imaginarse en base a la mezquindad de lo que cuente sobre lo que allí sucedió. Le sugiero, además, que utilice las imágenes y demás palabras que camaradas escribirán en otros mensajes para tratar de recrear este acontecimiento.


    La fiesta, oportunamente rotulada “ FIESTA LFCRAREZAS 2005” no comenzó el 7 a las 23.30, sino que arrancó desde el momento de la idea de ‘hacer un pequeño festejo cadillac’. Ese fue el inicio, y prosiguió con la ansiedad de toda la gente que resultó testigo (y la que no también). Mensajes, mails, llamados... todos esperando el gran momento, que precipitó a levantar temperatura a las 11 y media. Un minuto después, con el ingreso del fabuloso público, el calor empezó a subir a pasos agigantados. Con música ‘cadillac’ como cómplice de los presentes, la cuenta regresiva estaba para culminar.


    El lugar caliente, la gente cada vez más ansiosa, hasta que llegó el primer gran hit, al cabo de la segunda hora de la fiesta, de las 120 personas presentes. “sólo te pido que se vuelvan a juntar...”, marcaba la entrada al polifuncional Plasma de los legendarios músicos fabulosos: Sr. Flavio, Toto Rotblat y Dany Lozano. Cada uno saludó como corresponde y enseguida se perdieron entre amigos, a disfrutar de todo lo que acontecía y estaba por acontecer.


    La música fabulosa se mimaba con videos prolijamente seleccionados, acordes a la situación. Y fueron las imágenes que obtuvieron el segundo pico de la noche: la pantalla reflejaba a unos aniñados y desprejuiciados Cadillacs haciendo un minirecital en los desaparecidos programas “La noche del...” y “Felíz Domingo” (hoy muerto en vida) y la muchachada presente armó un “aguante” que estremecía incluso a los personajes del añejado video. Baile, canto y hasta algún amague de pogo (otros se remontaron a aquella época y “levantaban las rodillas”) transformó el lugar en una escena épica, inolvidable por lo increíble que resultó.


    Para calmar la impune ansiedad de la horda fabulosa, Vito Rivelli subió al mini escenario y, con micrófono en mano y una perturbadora imagen como fondo de LFC presentándose en el “internacional” Show de Xuxa, tomó el timón del barco. Agradeció por doquier y no permitió que los nervios se apoderen de la situación. Era el momento de presentarlos a “ellos”. No hubo preámbulo alguno, solo los nombres de los músicos fabulosos que, de a uno, fueron ingresando ante los alaridos lógicos del público.


    Guitarra en mano, sonrisa sincera, el zurdo bajista abrió el concherto (?)con la simpleza que lo caracteriza. “Esto no está preparado, ni siquiera recuerdo las letras... tómenlo como un fogón”, excusó Flavio. Lo que prosiguió ya es imposible de explicar. Fueron casi 3 horas del mundo fabuloso, que recorrió toda la discografía y más también. De “Bares y fondas” hasta “La marcha...”. Con versiones para la gente, con karaoke y sin él, acompañados magistralmente por secuaces “casifabulosos”: Hugo Lobo, que metió solos tremendos que muestran porqué es uno de los mejores trompetistas del país y el más invitado por distintas bandas; Pelado Rosati y su infrecuente cajón peruano (se dio el gustó de hacer un fragmento de “La flor”, tema de Papas Ni Pidamos, banda que él comanda); Ale Locura, que metió coros necesarios; Daniel se animó algunas notas con el teclado y Diego Sánchez, cantante de Dulces Diablitos, que arengó en algunos pasajes (raggamuffin incluido) de clásicos fabulosos. Mención especial para todo el público que sirvió como apuntador y segunda voz de casi todas las perlitas que fueron desfilando.


    Y fueron muchísimos los temas que pasaron, casi imposible nombrarlos a todos, pero sí podemos remarcar varios, incluso uno que jamás vió la luz, llamado “Mercenario”, en ritmo de murga. Otros que sí vieron la luz pero jamás salieron del disco, como “Venganza” y “Miami”. Hubo lugar para oír las influencias que vincularon a LFC con la música (Madness, Specials, The Clash, entre otros.).


    Flavio, Toto y Dany se movieron con sutileza y sin egoísmo. Permitieron a los restantes adentrarse aún más en el mundo cadillac .Con entrañables anécdotas de cómo se compusieron los temas, pasando por la sentida partida de Luciano, la llegada de Albareda y Rotblat a la banda, los prejuicios ajenos, los flyers de próximos shows de novísimas bandas y muchas historias más, los músicos se divirtieron y divirtieron a los testigos del gran fogón.


    Al cabo de 2 hs. de este “concherto medio loco”, Flavio entregó una lista “off the record” (léase, fuera de programa, bonus tracks, los principales), pedida por los presentes. Otra hora más de yapa, para luego agradecer a todos y volver a su rol de amigo y cómplice del festejo.


    Vito retomó el mando, sorteo mediante, y Diego Sánchez entregó un acertado bloque denominado “Influencias cadillacs”. Con todos contentos y con una galería temática de fotos de todos los integrantes de LFC (por orden alfabético), el anfitrión Vito se hizo cargo de la consola, donde circularon primarias versiones de las grandes canciones fabulosas. Lo acompañó con un material extraordinario del baúl de los recuerdos de Vicentico y cía., que generó aplausos, risas y mucha melancolía –ver material expuesto-.


    El lugar fue de a poco despoblándose de la gente que lo colmó. Gente que provino de los lugares más impensados: El Salvador -Patico.....-, Mendoza – Santy y ....-, Cañuelas -.....-, Trenque Lauquen –Maxi y Matías- y más ciudades. Esto no significa que la fiesta terminó. Sería un error común suponer esto. Al contrario, este agasajo seguirá vivo siempre, sin final, quedará en la memoria y en el corazón de los 140 presentes. Seguramente, al mejor estilo Mano Negra y su legendario show en Obras al que hoy han asistido todos (menos quien escribe), los presentes se irán sumando en gigante proporciones, lo cual demostrará aunque sea un poquito la grandeza de este fabuloso encuentro, declarado por la Municipalidad de Mar del Plata (ciudad natal del bajista fabuloso) como de Interés
Cultural.

 


    ACLARACIÓN DEL REDACTOR


    Agradezco a Vito y Marky por cederme el espacio, el cual, con atrevimiento de mi parte, convertí en universo. Escribí arriba que era difícil explicarlo y, en consecuencia, no supe hacerlo. Ustedes entenderán de todas maneras.


    Por consiguiente, pido disculpas por la extensión de esto que pueden llamarlo como se les antoje (Vito me dio la libertad de hacerlo en cualquier formato –crónica, editorial, columna, etc.-). Al que se tomó el tiempo de leerlo, muchas gracias! Al que no, lo entiendo a la perfección!


    Para cerrar, les aseguro a los que no tuvieron la posibilidad de asistir que todo lo que escuchen sobre este festejo es cierto, lo que yo traté de escribir carece de orden y realidad. Esto fortalece aún más la imposibilidad de explicar con exactitud lo sucedido y generado en Plasma. Las fotos, videos, audios y demás tampoco ayudarán, a lo sumo ilustrarán y acompañarán a los mensajes y a este pergamino. La verdad de la velada está en la memoria de cada uno de los presentes...Gracias Vito, Marky, músicos y gente fabulosa por tan extraordinario momento!


 



Lucas Fernández (periodista)

09/12/2005, Buenos Aires

 

(más info y sentimientos clickeando aquí)