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Música, hijo y un coquí

Un día en la vida de...Mimi Maura

Mimi y la banda en pleno ensayo (Foto: Gustavo Seiguer)


    La tonada caribeña condimentada con términos porteños hacen de Mimi Maura (o Midnerely Acevedo) un personaje original y encantador.

    Puertorriqueña, hija del músico Mike Acevedo –con el que aprendió a cantar boleros de chiquita–, dueña de una voz privilegiada, Maura, que tocó con varias bandas de su país, hace ocho años se enamoró de un argentino (Sergio Rotman, ex Los Fabulosos Cadillacs) y se quedó a vivir en Buenos Aires. "Formamos Mimi Maura y acá estamos, presentando nuestro tercer disco, Frenesí, lo que nos provoca gran orgullo. Lo producimos y arreglamos nosotros, no es un disco de reggae, pero tampoco de bolero ni de jazz. Yo diría rock nacional con toques caribeños", cuenta la cantante, de excelente humor, a pesar del resfrío.

    De su amor por Rotman no sólo surgió el proyecto de la banda: también nació Leroy, de 6 años y con rulos carmín. "Nos cambió la vida. Eramos antirrutina, pero ahora el niño comenzó primer grado y hay que levantarse muy temprano. Mayormente lo lleva Sergio a la escuela, y yo me encargo de hacerlo dormir, previo cuento. Nunca falta la historia del coquí. Es una rana muy chiquita, el símbolo puertorriqueño. En Hawai las matan porque son plaga, mientras que nosotros las cuidamos para que no se extingan. En fin... Y el coquí de mi cuento, como tantos de mis compatriotas, deja la isla para mudarse a Nueva York. Pero llega allí y sufre porque hay demasiada gente, demasiado frío, no hay sol ni palmeras ni montañas. El coquí entonces deja de cantar y hace las mil y una para regresar a su tierra."

    A diferencia del coquí del cuento, Maura no sufre por estar lejos de su país. "A Puerto Rico voy de visita porque tengo familia y representa una hermosa etapa de mi vida. Pero aquí encontré un proyecto, armé una familia. Me encanta mi PH de Vicente López, la gente, la intensidad de esta ciudad. Y me adapté fácilmente: llegué vegetariana y ahora como asaditos, aprendí de vinos y hasta tomo mate."

    Como no maneja, no es raro verla en la parada del colectivo rumbo a un ensayo o a sus clases de artes marciales. "Por ahora, paso inadvertida. Voy tranquila en el subte o en el colectivo. La verdad, mi vida no es rara. Sólo que además de ser madre y esposa canto, ensayo, me presento en lugares. Ahora, pasada la función en el Opera, estamos preparando un show en Niceto, donde presentaremos un disco de covers, ocho temas en inglés."

    Porteñizada, cuenta que recurre al delivery. "Pero a veces cocino arroz con habichuelas y calabaza. A mis hombres les gusta mucho."

 

La cantante puertorriqueña se adaptó a Buenos Aires: "Llegué vegetariana, ahora como asaditos y tomo mate" (Foto: Gustavo Seiguer)



Maura exprés

Gustos: "Adoro la fruta y verdura que hay en Buenos Aires. Ustedes no se dan cuenta, pero es muy buena: nunca probé tomates tan ricos como los de acá. Otras debilidades, que preparo yo misma, son ceviche, arroz con aguacate y también sushi".

Padre: "Mi papá se murió en enero, todavía estoy muy afectada, no lo puedo aceptar. Lo vi por última vez en diciembre. Se supone que fui a despedirlo, pero siempre estaba en mí la esperanza de que se podía salvar".

Hijos: "Por ahora no voy a tener otro, pero nunca se sabe. Lo que sí, de ser madre nuevamente, me tomaría un año de vacaciones. Me iría a la playa".

El aguante

Maura asegura que nunca pensó en irse de la Argentina, la idea ni siquiera pasó por su cabeza en la época de la peor crisis. "Es que el proyecto Mimi Maura nació y se desarrolló acá, y por eso mismo decidimos quedarnos. En el país estaba todo mal, pero la gente seguía viniendo a los shows y nosotros seguíamos tocando. Sentí que teníamos que hacer el aguante. Además, mi sensación es que quiero estar lo más lejos posible de los Estados Unidos, las bombas y Bush."

 

 

Entrevista de Flavia Fernández

La Nación

(Septiembre 2004)