Vicentico agotó localidades en El Círculo de Rosario

Un músico que atesora el capital de sus canciones a pura belleza

 

El ex Cadillacs redondeó un show intenso con temas de sus dos discos solistas y grandes hits de los Fabulosos

 

 

 

Por Pedro Squillaci (nota extraída de La Capital, Rosario, 23/05/2005)

Vicentico no es del montón. No le van los rockitos cuadrados, la cumbia villera ni las baladas romanticonas. Su música apunta a la belleza, en toda la dimensión de la palabra. Aunque a veces su voz no dé en el tono, aunque parezca que está tocando como por obligación y hasta se enoje sin motivo (ver aparte). La presentación del ex Fabulosos Cadillacs el viernes pasado en El Círculo tuvo todos los componentes de un gran show, y por momentos, fiel a la inclinación actoral de Vicentico, pareció una comedia dramática. De esas que da para reírse y que en momentos se crea una tensión tal que no se sabe a dónde va a desembocar. Por suerte, la música pudo más y hubo final feliz.

El arranque fue atípico, pero fue más allá -o no- de la voluntad del artista. Es que el recital estaba programado originalmente para el Estadio Cubierto de Newell's, sin entradas numeradas, y se trasladó al teatro de Laprida y Mendoza, donde habitualmente cada uno sabe dónde se va a sentar al comprar su localidad. Hubo colas extensas desde primeras horas de la tarde y gente que se sentó donde pudo y como pudo, sobre todo los que llegaron sobre el inicio del show.

Con una capa muy original, remera verde cortita, pelos parados y el típico look de rebelde desprolijo, Vicentico arrancó con "Basta de llamarme así", aquel tema del primer disco de los Cadillacs, "Bares y fondas", de 1986, pero en una versión intimista.

La vida eterna de las canciones hizo que el frontman pueda conectar aquel momento a este presente. Y ahí llegó "El cielo", de su último trabajo "Los rayos", para demostrarlo. Fue como juntar casi veinte años en tres minutos.

A partir de allí, la banda comenzó a marcar presencia. Estructurada a partir de un tándem murguero comandado por Daniel Buira (batería), se destacaron Daniel Castro (bajo), Marcelo Muir (guitarra eléctrica) y Ervin Stutz (trompeta) entre una formación de 9 músicos muy parejos.

La puesta tuvo una estética austera pero altamente efectiva, a partir de juegos de luces intermitentes que elevaron la temperatura arriba y abajo del escenario. "Te quiero, papito" le gritaban a Vicentico las chicas, sin reparar en sus novios ni en los kilos de más del cantante.

Los grandes temas de su etapa solista fueron ganando el corazón de la gente. "Las armas", con un arreglo más eléctrico; la festiva "Vamos"; "El barco", con aire de bossa; y la apocalíptica "Todo está inundado" pagaron el recital.

Pero había más. El vallenato "Los caminos de la vida" levantó al público de sus butacas y de ahí en adelante nadie se volvió a sentar. "Tiburón" hizo bailar salsa a todo el mundo y con "Se despierta la ciudad" llegó el cierre de mentirita hasta el esperado bis con un homenaje a los Fabulosos. Al final, Vicentico se despidió como un cadillac.

 

 

Un enojo inexplicable

De una forma casi infantil, Vicentico se enojó con su público en el show de El Círculo. Es que alguien cometió la supuesta osadía de gritarle "que vuelvan los Cadillacs". Con gesto adusto, dijo: "Estuve a punto de ofenderme", y amenazó con irse del escenario. "Yo no puedo hacer que vuelvan los Cadillacs. El fuego se terminó" dijo muy serio y la empeoró cuando invitó a subir al escenario al fan melancólico para ponerle "una piña en medio de la nariz". Lamentable. Vicentico es, fue y será un cadillac. Y es inevitable que le pidan la vuelta de aquella famosa banda. Sobre todo porque él, en sus shows, no se despega de su pasado. Abrió y cerró el recital con temas de los Cadillacs, tocó "Mal bicho", "El muerto", "Saco azul", "Yo no me sentaría en su mesa", "Carnaval toda la vida", y mezcló temas de los Fabulosos con los de su etapa solista. Dijo que su enojo fue una falta de respeto a sus músicos. Sin embargo, no presentó a ninguno de ellos en el show. Otra fabulosa incoherencia.
 

 

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El solista presenta hoy en El Círculo lo mejor de sus dos discos solistas
Vicentico: "A las canciones las escribo para mí y para aquellos que están muy cerca mío"


Para el ex líder de Los Fabulosos Cadillacs, crear temas es responder a sus propias preguntas
 


Por U. G. Mauro (extraída del Sup. Escenario, Diario La Capital, Rosario, 20/05/2005)

"Tengo una visión de las cosas del mundo que va un poco a contramano, pero no sé si eso tiene que ver con el rock", señaló a La Capital el cantante Vicentico, quien esta noche ofrece un recital a las 21.30 en el teatro El Círculo, Laprida y Mendoza, donde se habilitará el ingreso a partir de las 20.30.

"Ya no puedo decir que voy a presentar «el nuevo disco Los Rayos», pero bueno; voy con esas canciones, las del disco «Vicentico» y algunas otras cosas mías más viejas", indicó el ex Los Fabulosos Cadillacs. El músico llegará acompañado por el líder de la agrupación La Chilinga, Daniel Buira (batería); Daniel Castro (bajo); Marcelo Muir (guitarra y coros); Pol Neiman (percusión, coros y armónica), Matías Ruiz y Nelson Herraz Vigliecca (percusión), Leandro Bulacio (teclado y coros), Erwin Stutz (trompeta) y Juan Di Saverio (coros). La presentación en Rosario inicia una gira nacional que Vicentico interrumpirá en junio para recorrer España y a su regreso presentarse en el Luna Park.



-¿Qué quisiste decir recientemente cuando declaraste que a los 60 años querías ser un cantautor como Dyango o Julio Iglesias?

-Nada (risas). Estaba en México y dije eso en broma en una conferencia de prensa y se ve que los del diario Infobae lo bajaron tal cual como se los mandó una agencia. Lo tomaron textualmente y así lo publicaron. No hubo ninguna mala leche.

-¿Qué pretendés que ocurra con cada canción que hacés?

-La verdad es que cuando me pongo a escribir, cada canción es la respuesta a algunas preguntas que me hago, es decir que a las canciones las escribo para fundamentalmente aclararme dudas personales que tengo. Si después eso le llega a la gente y se queda pegada, me pongo bien. A las canciones las escribo para mí y en segundo lugar para aquellos que están muy cerca mío. Si les gusta a ellos, tal vez les guste a mucha más gente.

-Una vez dijiste que si supieras hacer hits te harías millonario. ¿Te interesó alguna vez ser millonario?

-No para nada. Pienso que debe ser importante moverse con cierta tranquilidad pero para mí la plata sirve en la medida que pueda compartir cosas con mi mujer y mi hijo, no sé...hacer los viajes que quisiera, arreglar mi casa, ese tipo de cosas muy de clase media. No tengo aspiraciones de ese tipo. De todos modos trabajo mucho y no sabría cómo serlo, cómo comportarme.

-En nuestro país la idea de rock nacional abarcó incluso a propuestas como la de Los Fabulosos Cadillacs ¿Te sentís incluido dentro del rock o en alguna categoría?

-Yo no siento que hoy tenga mucha relación con el rock. Si bien es cierto que tengo una visión de las cosas del mundo que va un poco a contramano, la verdad es que no sé si eso tiene que ver con el rock. Si tuviera que definir lo que hago, podría decir que es música popular. No conozco mucho de esa división que nos enseñaron en la escuela secundaria que dice que está la música culta por un lado y la popular por otro. No soy un artista de academia pero elijo hacer eso: música popular.

-¿Qué valor real les das a los premios que recibiste? ¿Dónde guardás los Gardel?

-En mi casa no están. Los Gardel y los demás premios los tiene mi representante en su oficina donde creo que son más útiles. La verdad es que el Gardel y los demás premios son cosas que uno recibe con la mejor alegría. Yo sé cómo se lleva adelante lo de los premios Gardel y me cae bien y me halaga, aunque no estoy de acuerdo con que se premie sólo a uno y no a todos los colegas.

-¿Qué reflexión te merece lo ocurrido en estos días con el caso Cromañón?

-Te lo digo con toda sinceridad: esto me cae como le cae a todo el mundo, con mucha confusión y no quisiera opinar livianamente porque veo a mucha gente opinando en los medios con cierta irresponsabilidad. En esto creo que todos somos un poco responsables; no es algo que le pasó a un grupo y listo, creo que todos alguna vez actuamos de manera irresponsable y no es patrimonio de un conjunto. Es cierto que desde hace un tiempo, le podía pasar a cualquiera. Lo que se espera es que esto sea un llamado de atención para que seamos más responsables.

-¿Estás preparando algo nuevo?

-Se puede decir que estoy "muy empezando".

-Cuando preparás un disco, ¿te sentís obligado por algún tipo de compromiso contractual o actuás libremente?

-No. En lo contractual tengo los compromisos normales, nadie me dice nada de eso, pero como ya dije otra vez, a mí me gusta trabajar bajo presión. Trato de cuidar cada cosa, todos los detalles. Cuando preparo un disco trabajo con mucho tiempo de anticipación, preparo muchas canciones pero cuando elijo nunca hago las cosas porque sí. La presión me la impongo yo mismo exigiéndome. Además, me parece que todo el trabajo que hacés te va llevando, es cono que las cosas ocurren a medida que estás haciendo algo.

-Los Fabulosos Cadillac ¿son el pasado, no vuelven más?

-Pueden ser todo lo que decís: el pasado, el futuro... con muchos de ellos nos seguimos viendo pero no veo que vaya a pasar nada ya mismo. Todos estamos haciendo nuestro camino, nuestras carreras, pero por ahí aparece algo muy puntual y hacemos algo alguna vez.

-¿Quedó mucho de Los Fabulosos Cadillacs que no se conozca?

-Te aseguro que sí.

-¿Y se va a perder?

-No, seguramente no. Algo se hará con todo eso.

 

 

Adelante y atrás de las cámaras

Otra faceta de la trayectoria de Vicentico es su paso por el cine, en general en películas de corte independiente. Combinando su nombre artístico con sus dos apellidos, este cantante y compositor nacido en 1964 en Buenos Aires, al que sólo sus amigos llaman por el apodo de Gabi, participó como director de un fragmento del documental musical "Historias de la Argentina en vivo" sobre la serie de recitales que con el mismo nombre se desarrollaron en el 2001 en los lugares más remotos del territorio nacional, organizados por el gobierno nacional. En el plano de la ficción, también se desempeñó como actor en filmes como "1000 Boomerangs", de 1995 dirigida por Mariano Galperín; "Silvia Prieto", película de 1998 dirigida por Martín Rejtman en la que además Vicentico Fernández Capello aportó además la música, y "Los guantes mágicos", de 2003, también de Rejtman.

 

 

La libertad sin eufemismos
Vicentico defiende su condición de músico popular

Vicentico es lo que parece: un profesional de la música. La crítica más purista y muchos fans le marcan como una grave claudicación el componer canciones por encargo, como ocurrió con los temas "Culpables" y "Gasoleros" para sendas producciones televisivas, pero él ni piensa en ofrecer excusas o explicar algo con eufemismos. En recientes declaraciones, consideró a estas obras como una forma de ganar unos dineros para permitirse viajar con su familia, lo que más le gusta.

Sin aceptar cubrirse bajo ninguna bandera política, manifestando incluso su repudio absoluto a la dirigencia, Vicentico plasmó testimonios de fuerte contenido social en temas como "Se despierta la ciudad". "A los «Los caminos de la vida», lo escuché por primera vez en un bar de México", recordó el cantante que hizo de este vallenato colombiano un hit nada inocente que además sirvió para el debut de su hijo en el acordeón.

Vicentico fue el líder de Los Fabulosos Cadillacs, una formación que a partir del quinto de los doce discos que grabó inició un estilo abierto sin complejos a todos los géneros e instrumentaciones, generando éxitos que superan el corsé de alguna generación cuestionando desde "Matador" o grabando temas "livianos" como "Vasos vacíos" con Celia Cruz. Esa línea musical continúa en la trayectoria de Vicentico, que desde hace cinco años se alejó de la banda, aunque en todas las declaraciones a la prensa deja siempre abiertas las puertas a cualquier tipo de especulación, porque nunca asegura que continuarán separados o se reunirán.

 

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 Gabriel Fernández Capello

 Teatro "El Círculo"

 Rosario - Argentina

 Viernes 20 de mayo de 2005

 

 

 

Notas: Diario La Capital (Rosario)

23 de mayo de 2005

 

Ver link con carta de una espectadora, desmintiendo algunos puntos de esta crónica...