Es fabuloso!

Vicentico y los Cadillacs


    Hace 20 años que Los Fabulosos Cadillacs dieron su primer arrancón discográfico. A dos décadas del estreno de Bares y Fondas y a cuatro años de su despedida de los escenarios mexicanos, el motor de este Cadillac 57 con placas argentinas se ha prendido de nuevo.

    El primer pretexto para que la alineación original se reuniera (en diciembre pasado) fue grabar una versión de "La parte de adelante", destinada al inminente disco tributo a Andrés Calamaro, indiscutible figura del rock iberoamericano y quien produjo a los Cadillacs en los años ochenta.

    "Estuvo relindo, la reunión surgió a partir de que yo estaba grabando solo "Rumba para no olvidar" para ese mismo disco, relata Vicentico desde Buenos Aires. "Como iba a comer con Flavio Cianciarulo (el otro líder "fabuloso") al día siguiente, se nos ocurrió que podíamos juntarnos, que estaba buenísimo grabar y fue muy agradable hacerlo sin ninguna presión, sólo por Andrés, que es amigo, y por nosotros. Fue muy fácil y enseguida hubo magia".

    Aunque por lo pronto pone freno a los nostálgicos, el vocalista informa que en breve saldrá el primer DVD en vivo de la agrupación y reconoce que desearía tocar de nuevo con la banda. "Solo por juntarnos a tocar. Flavio acaba de editar disco, yo estoy por grabar mi tercero, y lo sacaré en tres o cuatro meses. Cada uno está enfrascado en su camino, pero la posibilidad está latente porque nos queremos. No es imposible que nos volvamos a juntar, nunca cerramos la puerta, pero por ahora estamos más metidos en otras cosas".

    El DVD en cuestión, detalla Vicentico, será la versión en imagen del álbum doble en vivo Hola/Chau, con el que precisamente dijeron adiós en 2001. "Son un par de conciertos en Buenos Aires, y serán el puntapié inicial de una serie de DVDs, porque nosotros también tenemos mucho material personal y queremos sacar al menos dos películas".

    Con la mira en México, donde probablemente hará gira en mayo o junio, el músico (cuya licencia para manejar lo delata como Gabriel Fernández) dice en broma "Que desastre!", cuando recuerda que Bares y fondas salió en 1986. "Fue un momento increíble, fue la etapa más emocionante del grupo, porque ninguno tenía la menor idea de lo que iba a pasar. Pasábamso de la alegría a los enojos, y de la decepción a las borracheras, todo de un modo exagerado".




 

Nota: Alberto Castillo T, Revitsa Rolling Stone México, Mayo 2006

Escaneado gentilmente por Marco Rodriguez Hernández

Transcripto por Vito Rivelli