PRENSA CADILLAC Y SUBCADILLAC DE TODOS LOS TIEMPOS
------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
TITULO: "Revolution rock en cancha de arena"
MEDIO: Suplemento Sí de Diario Clarín
AUTOR: Javier Febre.
CIUDAD/PAIS: Buenos Aires, Argentina
FECHA DE PUBLICACION: 20 de enero de 1989
COMENTARIO: Recital gratuito multitudinario de Los Cadillacs en Punta del Este (auspiciado por UFO Jeans). En los bises, para Revolution Rock, recibieron al tenista Guillermo Vilas como invitado en coros.
ALGUNAS FRASES:
"Lo que más me impresionó de ellos —dijo— es la onda que tienen. A veces tres o cuatro tipos no pueden mantener un grupo porque no se ponen de acuerdo. Y ellos son nueve..." (Guillermo Vilas)

GUILLERMO VILAS CANTO CON LOS CADILLACS EN PUNTA DEL ESTE
REVOLUTION ROCK EN CANCHA DE ARENA
Fue uno de los shows más masivos que recuerda la historia de Punta del Este. Casi quince mil personas bailaron sobre la arena al ritmo de los Fabulosos, que tuvieron, en el final, un invitado sorpresa: Guillermo Vilas. La ruta de entrada a la ciudad, a un kilómetro y medio del escenario, sufrió embotellamientos de tránsito durante más de tres horas.
El taxista giró la cabeza y frunciendo el ceño preguntó:
"¿Parador El Chiringo?" "Sí —contestó el periodista del Sí—, donde están Los
Fabulosos Cadiliacs." No satisfecho con la respuesta, el uruguayo encendió la
Motorola y consultó a la Central de Taxis por el lugar de marras: "El
Chiringo?donde hay una exposición de autos antiguos. ..", dijo?"-
Debió ser el único habitante de Punta del Este que no estaba
enterado, a esa altura del partido, de que "el conjunto los Cadillacs" —como les
dicen los uruguayos— se presentaba esa tarde cerca de punta Ballena, en la
primera de una serie de tres actuaciones en la playa, con entrada gratuita (las
otras dos ocurrirían el martes 17, en Punta Mogotes, y el jueves 19, en Pinamar).

Tampoco era un secreto en Punta del Este que ese día
Guillermo Vilas subiría en los bises a cantar Revolutlon Rock, del long play El
Ritmo Mundial, anticipando lo que será la presentación de su propio disco, a
fines de este año.
Convocados a "mover los pies y a bailar hasta morir", unas
quince mil personas —cifra inusitada para la ciudad— se acercaron hasta el
escenario montado para la ocasión dando espaldas a Las Grutas y provocando un
embotellamiento en la entrada a Punta del Este durante más de tres horas.
A pesar de algunas deficiencias de sonido (la empresa
contratada llevó la mitad del sonido acordado) y de que hacía más de veinte días
que el grupo no tocaba, la gente disfrutó con un buen show de una hora de
duración, con picos en Belcha y Silencio Hospital —del primer disco—, Mi novia
se cayó en un pozo ciego y Yo no me sentaría en tu mesa, de "Yo te avisé", y
Twist & Shouts (versión Cadiliacs), el mexicanísimo Te tiraré del altar y
Revolution Rock (en el final con Vilas), los tres de "El Ritmo Mundial".

Eran casi las siete, ei sol aún pegaba fuerte en la playa y
la gente —todavía en traje de baño— esperaba el anunciado final, cuando Gabriel
"Vicentico" Fernández invitó a "un amigo" a subir al escenario, provocando la
gran ovación de la tarde. Era la primera vez que Vilas subía a cantar frente al
público y no lo hizo nada mal, aunque no faltó el escéptico que ironizó: "Como
músico es un buen tenista".
Al final, en un improvisado bar dispuesto entre las grutas
por la empresa de jeans que organizó el evento hubo una pequeña fiesta y, entre
besos, abrazos y autógrafos, Vilas dialogó con el suple sobre su amistad con los
Cadiliacs, su futuro en el tenis y la grabación de su álbum debut.
"Lo que más me impresionó de ellos —dijo— es la onda que
tienen. A veces tres o cuatro tipos no pueden mantener un grupo porque no se
ponen de acuerdo. Y ellos son nueve... Además, en vivo, son bárbaros."

Después de relatar su acercamiento al rock y hablar de su
amistad con gente como Mark Knopfler (Dire Straits) y Bill Wyman (Rolling Stones)
—"con quienes nos juntamos más de una vez a zapar un poco"— y otros de acá, como
Spinetta, García y Cerati, Vilas aclaró que por el momento no va a subir a otros
escenarios, al menos hasta setiembre u octubre; "Lo de hoy —dijo— es simplemente
un aproach, no quiero dedicarme a algo a media máquina y por el momento ocupo el
tiempo con el tenis."
"En octubre o noviembre —concluyó— va a salir finalmente mi
disco, todavía sin título, en el cual habrá diez temas: nueve míos y uno de un
amigo, ex guitarrista del grupo Plus. Por ahora los temas son solo demos."
El sol empezaba a hundirse en el mar. Entre caipiriñas y
cervezas Vilas y los nueve pelados seguían firmando autógrafos.
