PRENSA CADILLAC Y SUBCADILLAC DE TODOS LOS TIEMPOS 

 

 

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TITULO: "Los Cadillacs en su salsa"

MEDIO: 13/20

SECCION: Grabando

AUTOR: Martín Arena

FOTOS: Tato Rembado

CIUDAD/PAIS: Buenos Aires, Argentina

FECHA DE PUBLICACION: Viernes 20 de marzo de 1992

 

COMENTARIO: A punto de viajar a Los Ángeles a grabar El León (su disco más redondo?) los Cadillacs adelantaban a la desaparecida "13/20" detalles del disco y daban cuenta del crecimiento y cambio positivo que estaban experimentando.

 

ALGUNAS FRASES:

"Básicamente usamos un sonido latino para tocar lo que nos sale: salsa, ska y todo lo que viene de nuestra influencia punk, que también existe. Es un buen reflejo de lo que sucede con la música a nivel mundial, de lo que somos nosotros en este momento y de la música que escuchamos." (Vicentico)

"Salvando las distancias, veo este material como algo parecido a lo que fue Sandinistas para los Clash, un disco con mucha mixtura" (Sr. Flavio)

"En tipos como Byrne eso es algo más intelectual, más pensado de antemano. En nosotros, en cambio, se da naturalmente, porque de última somos músicos del Tercer Mundo." (Sergio Rotman)

"Tenés un momento de estar en boga que no sé si es muy bueno que dure mucho. Después del furor inicial, te transformás en un grupo establecido y con otra perspectiva. (...) Ya no tenemos veinte años. Somos viejos de 28 y eso también es muy bueno, porque rescatás otras cosas: ya no nos ponemos los traje de tres botones y el sombrerito." (Sr. Flavio)


 

 

 

LOS CADILLACS EN SU SALSA

 

A punto de partir hacia los Estados Unidos para grabar su séptima placa, Los Fabulosos nos abrieron las puertas de su refugio de Tortuguitas y hablaron de su próximo vinilo. Alternando horas de ensayo con algo de descanso se preparan para salir al ruedo, y disfrutan de una calma que no tenían cuando querían morir tocando ska
 

Recluidos en una quinta en Tortuguitas, lejos del calor sofocante de la ciudad y disfrutando asados, picaditos en una canchita de fútbol, ensayos diarios en el living de la casa y noches con zapadas de jazz acompañadas de cerveza y whisky, Los Fabulosos Cadillacs no se parecen en nada a aquel grupo de gorditos desbocados que en el '86 hacía furor a ritmo de ska y cosechaba tantos adeptos como enemigos. Por entonces seguramente ni ellos se imaginaban que algún día llegarían a estar tan mansos como en estos días de trabajo reposado.


Lo cierto es que después de siete años el tiempo no ha corrido en vano y así de campestres Los Fabulosos son toda una banda establecida, con músicos que prefieren cambiar el ritmo acelerado del éxito por el trabajo constante y a gusto. Un moralista diría que sentaron cabeza. Ellos dicen que ya están viejos, pero que conservan la misma energía de siempre y la canalizan exclusivamente en tocar, pasarla bien y evitar desgastes en vano.


Retoques


En los papeles, Los Fabulosos alquilaron la quinta durante febrero y mitad de marzo para darle los últimos toques al material que grabarán este mes en los estudios Ocean Way de Los Angeles, allí donde hicieron sus trabajos estrellas de la talla de Madonna. Es la primera vez que registran un disco afuera y la experiencia servirá para empezar un año de mucho trabajo: después de grabar harán una gira por algunas ciudades de los Estados Unidos, algo más en Venezuela, Ecuador y México, y volverán para un tour por el interior y una presentación en Buenos Aires. Para agosto o setiembre tienen planificadas varias fechas en Japón, donde se editará un compilado con sus viejos temas y el nuevo LP.


"Lo que vamos a hacei es tan importante que estar acá todos juntos es como prepararse antes de arrancar", explica el saxofonista Sergio Roitman. Pero además la cosa les viene de primera para mantenerse en contacto, sobre todo en un momento en el que acaban de pasar por un cambio en la formación: Fernando Albareda es el nuevo encargado de tocar el trombón y Gerardo Rotblat entró para encargarse de la percusión un puesto que nunca se cubrió del todo desde que Luciano Jr. ("un personaje muy fuerte para la banda" según Vicentico) decidió alejarse.


Lo cierto es que, al margen de una otitis generalizada que se pescaron con el agua de la pileta, todo parece marchar bien. Los chicos están tranquilos y no se preocupan ni siquiera por una visa que amenaza con no llegar a tiempo. Acompañan la tarde con un equipo de audto por donde pasan cosas tan disímiles como lan Dury, Chet Baker, Los Beatles, Bob Marley, algo de afro brasileño, Celia Cruz y The Pixies. No los corre nadie y tienen tiempo hasta para debatir acerca de si aquello de las pulgas amaestradas es cierto o un invento de los dibujitos animados.

 

 


Por grabar


—¿En qué etapa de la gestación del disco están en este momento?
Vicentico: —En la parte final. Están todos los temas compuestos: diez u once ya los teníamos en un demo y hay otros cinco que ya están listos. Nada quita que no se nos vaya a ocurrir algo más, pero por ahora es lo que tenemos. Se va a llamar El león: podemos adelantar que va a ser un disco doble un poco más corto que lo habitual (con un par de temas menos).
—¿Siguen con la onda latina de sus últimos trabajos?
Sergio: —Creo que hay
dos o tres corrientes musicales bien definidas. Una con toques latinos de ritmos mezclados entre la salsa y el merengue, otra bastante más reggae de lo que veníamos haciendo últimamente y también hay algo de ska.
V: — Me parece que llegamos a algo que veníamos buscando hace tiempo. Creo que en este nuevo disco pudimos definirlo. Básicamente usamos un sonido latino para tocar lo que nos sale: salsa, ska y todo lo que viene de nuestra influencia punk, que también existe. Es un buen reflejo de lo que sucede con la música ¡ nivel mundial, de lo que somos nosotros en este momento y de la música que escuchamos.
Flavio Cianciarullo (bajista): —Salvando las distancias, veo este material como algo parecido a lo que fue Sandinistas para los Clash, un disco con mucha mixtura en el que podes escuchar un rockabilly, un reggae, un ambient o un soul. Con este nuevo álbum a nosotros nos pasa lo mismo: de repente hay un vals, una salsa, un merengue y un tema muy al estilo The Clash en la época de London calling. Y al mismo tiempo todo suena muy homogéneo.

 

 


 

Tercer Mundo
 

—Cuando hablan de las tendencias que se dan en la música a nivel mundial, ¿se refieren a la fusión que hacen tipos como Paul Simón o David Byrne?
V: —En algún sentido, sí. Nos referimos a una tendencia a tomar tus propias influencias y todo lo que anda dando vueltas por ahí, y también a cierto auge de lo latino.
S: —Lo que pasa es que en tipos como Byrne eso es algo más intelectual, más pensado de antemano. En nosotros, en cambio, se da naturalmente, porque de última somos músicos del Tercer Mundo.
—Pero para una banda que viene del punk, del ska y del rock, hacer salsa tampoco es algo tan natural...

F: — No, seguro. Pero no pretendemos ser una banda de salsa. Nosotros siempre queremos rescatar que somos una banda de rock, con influencias latinas, pero una banda de rock al fin.
—¿Hay algo particular en las letras nuevas?, ¿algún tema que los preocupe?

F: —Hay una letra muy interesante que va a estar en el disco. Es un cover que hacemos de Rubén Blades, un tema que se llama Desapariciones y que es más que una poesía. Además hacemos una versión bastante original, muy diferente de la de Blades.
 

Nada que inventar
 

—Desapariciones es una letra de denuncia y en ustedes resulta raro porque una de las críticas que se les hizo siempre es que son un grupo para pasar el rato y nada más...
F: —Sí, pero fíjate que sin embargo, en la época de los radicales, el único grupo que abrió la boca cuando fue lo de la obediencia debida fuimos nosotros. Justamente Los Cadillacs, a quienes muchos veían como el típico grupo vacío de contenido. Con eso mucha gente dijo: "Pensaba otra cosa de estos tipos, los prejuzgué". Eso fue muy bueno.
V: —Además nosotros no elegimos esta canción sólo por lo que dice sobre la desaparición de personas. En la música también cuenta la manera como uno dice las cosas, porque podés hablar de lo mismo que Blades de una forma muy estúpida y todo perdería valor. El lo dice de una manera que nos impactó. Nos pareció que tenía mucho que ver con lo que es Latinoamérica y el mundo en general en estos días, y decidimos grabarla.
—El nuevo disco lo van a grabar con la producción artística de KC Porter, un tío que trabajó con Janet Jackson, Sting y varios más. ¿Esperan algo en especial de su participación?
S: —De todos nuestros discos, los únicos que no producimos nosotros son los dos primeros, así que más o menos la tenemos clara. El tipo nos tiene que ayudar a sacar buenos sonidos, pero no se va a encontrar con gente a la que hay que explicarle cuál es el botoncito de los agudos.
V: —Además no somos una banda a la que haya que inventarle nada. Llegamos al momento de grabar con el material muy terminadito y con un sonido muy difícil de cambiar. Lo que pasó es que KC Porter viene con ganas de trabajar con Los Cadillacs desde hace tiempo y eso mata porque el tipo es un grosso. Creo que es una buena unión y además nos va a sacar de encima la parte pesada del trabajo. Nos va a ayudar mucho.
 

Sin sombreros
 

S: —Es la primera vez que nos tomamos más de un año entre un LP y otro, y eso se nota mucho en la composición. Hay una
evolución (sonríe). Los temas nuevos son todos hits...
- Es decir que después de estar desaparecidos, piensan volver a lo grande...
V: —Muy desaparecidos no estuvimos. Tocamos muchísimo en el interior durante todo el año. Más que nunca antes. Lo que pasa es que a la movida del interior, que es muy grossa, no se le da bola. Es una pena, porque allá pasan cosas muy fuertes. Y no sólo con Los Cadillacs.
—Pero antes bastaba con que Vicentico abriera la boca para que estuvieran en todos lados. Eso ahora no pasa...
F: —Es que tenés un momento de estar en boga que no sé si es muy bueno que dure mucho. Después del furor inicial, te transformás en un grupo establecido y con otra perspectiva. Ahora veo a los Attaque y me hacen acordar a lo que nos pasaba a nosotros en 1986. Pero en cierto sentido ahora somos otra banda. Ya no tenemos veinte años. Somos viejos de 28 y eso también es muy bueno, porque rescatás otras cosas: ya no nos ponemos los traje de tres botones y el sombrerito.
V: —La verdad es que estamos en un gran momento.

 

 

Atacado por la TV

Vicentico dijo no

 

Durante un par de meses Vicentico tue el conductor de Rebelde sin pausa, el programa televisivo que ahora conduce Pettlnato. Lo suyo no duró mucho, y ahora puede contar lo que pasó: "Salí espantado —dice—. Yo estoy acostumbrado al trabajo con los chicos del grupo, gente con buena onda y a la que le interesa la música y el arte. Como un ingenuo pensé que en la tele iba a encontrarme con lo mismo y me equivoqué. No vi las cosas como tenía que verlas

 

Se hartó y aprovechó una oportunidad para rajar. Le habían dicha que si aceptaba la invitación de Mario Pergolini a Hacelo por mí no podía volver a ATC. No lo pensó dos veces: "Ful a lo de Mario y no volví nunca más. Después de esa decisión me sentí feliz. Descubrí que la gente de la televisión es una mierda. Lo único que les interesa es la guita. Además, no soporte el ritmo de oficina que tienen. Realmente me di cuenta de que no es para mí.

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